viernes, 30 de enero de 2026

Dios o el mercado: dos visiones irreconciliables de la libertad

Cuando la libertad se separa de la verdad,
el mercado se separa de la justicia,
y el Estado se separa de Dios,
la sociedad no se emancipa: se desordena.


En el debate contemporáneo, pocas comparaciones resultan tan reveladoras —y tan incómodas— como la que enfrenta al tradicionalismo católico romano anterior al Concilio Vaticano II basado en el Magisterio de casi dos mil años, con el liberalismo libertario que hoy encarnan personajes como Donald Trump, Javier Milei, José Antonio Kast, Santiago Abascal, y otros más, inspirado principalmente en Murray RothbardAyn Rand y Friedrich von Hayek, que ha seducido a fieles "neo-conservadores" y "tradicionalistas" de todo el mundo.

Javier Milei con el líder de la secta judía Jabad Lubavitch


No se trata de simples diferencias de política pública, sino de dos concepciones radicalmente opuestas del hombre, la libertad y el sentido de la sociedad.

Donald Trump entre judíos con kipá en un atril hebreo


El tradicionalismo católico parte de una afirmación que hoy suena casi subversiva: el hombre no es el centro del universo. Es criatura, no creador; responsable, no soberano absoluto. Su libertad no consiste en hacer lo que quiera, sino en elegir el bien conforme a la ley natural y divina. De ahí que la política, la economía y la cultura no sean ámbitos moralmente neutrales, sino realidades que deben ordenarse al bien común y, en última instancia, a la salvación del alma.

Por el contrario, el liberalismo libertario anarco-capitalista arranca de una premisa moderna y profundamente antropocéntrica: el individuo es la medida de todas las cosas. La libertad se define como ausencia de coacción; el bien y el mal quedan reducidos a preferencias personales; y el mercado aparece como un mecanismo casi providencial capaz de armonizar egoísmos sin necesidad de un orden moral compartido. No es casual que Ayn Rand alabara el “egoísmo racional” como virtud ni que el Estado sea concebido como un mal a reducir al mínimo.


José Antonio Kast con kipá judía, orando en hebrero en Yad Vashem en Jerusalén


Aquí emerge la ruptura fundamental. Para el catolicismo tradicional, el mercado no redime, la eficiencia no justifica la injusticia y la propiedad privada está subordinada a su función social. Para el libertarismo, en cambio, cualquier límite moral impuesto desde fuera del individuo es sospechoso de autoritarismo. Donde uno ve virtud y deber, el otro ve interferencia.

Algunos intentan tender puentes apelando al anticomunismo compartido o a la crítica al estatismo. Pero esa coincidencia es superficial. El tradicionalismo rechaza el socialismo porque niega la ley natural y destruye el orden moral; el libertarismo lo hace porque interfiere con la libertad individual y el mercado. El “enemigo” puede parecer el mismo, pero las razones son opuestas.

La consecuencia práctica es clara: no todo lo que combate al estatismo es compatible con una visión cristiana del orden social. Un Estado mínimo sin referencias morales no es neutral; es, de hecho, la imposición silenciosa de una antropología liberal. Y una libertad desligada de la verdad termina, paradójicamente, erosionándose a sí misma.

En el fondo, la pregunta no es económica ni electoral, sino civilizatoria:
¿queremos una sociedad fundada en la idea de que el hombre se pertenece absolutamente a sí mismo, o una que reconozca que hay bienes —verdad, justicia, dignidad— que no se compran ni se negocian?

Entre Dios y el mercado, no hay síntesis fácil. Y fingir que la hay es una forma elegante de no afrontar el conflicto de fondo.



Santiago "Abashol" saludando de mano al genocida Mileikowski, álias "Neyanyahu"

Aquí dejo algunas citas para reforzar que ni el Trumpismo ni el Mileísmo ni el Pinochetismo Kastiano ni el Voxismo español son verdaderamente católicos, por más que tradicionalistas ignorantes y brutos los aplaudan como focas epilépticas con placer casi orgásmico:

Suma Teológica, I–II, q. 17, a. 1

“Liberum arbitrium est facultas voluntatis et rationis.”

“El libre albedrío es una facultad de la voluntad y de la razón.”


 Suma Teológica, I–II, q. 95, a. 2

“Lex humana intantum habet rationem legis, inquantum a lege naturae derivatur.”

“La ley humana tiene razón de ley en la medida en que deriva de la ley natural.”


 Suma Teológica, II–II, q. 58, a. 5

“Bonum commune est melius quam bonum unius.”

“El bien común es mejor que el bien de un solo individuo.”


 De Regno, I, cap. 15

“Finis multitudinis congregatae est vivere secundum virtutem.”

“El fin de la multitud reunida es vivir conforme a la virtud.”


 Suma Teológica, II–II, q. 66, a. 2

“Secundum naturalem rationem omnia sunt communia.”

“Según la razón natural, todas las cosas son comunes.”


León XIII – Libertas Praestantissimum (1888)

“La libertad, si no se somete a la verdad y al bien, degenera en licencia.”


 León XIII – Rerum Novarum (1891)

“No es justo ni humano exigir al hombre más trabajo del que sus fuerzas pueden soportar.”

“La propiedad privada no debe ejercerse contra el bien común.”


 Pío XI – Quadragesimo Anno (1931)

“Así como no es lícito quitar a los individuos lo que pueden hacer por sí mismos, tampoco es justo dejar al arbitrio del mercado aquello que pertenece al bien común.”


Pío XI – Quadragesimo Anno, n. 88

“La libre competencia, aunque útil, no puede ser el principio supremo regulador de la economía.”


Pío XI – Divini Redemptoris (1937)

“No se puede edificar una sociedad verdaderamente humana prescindiendo de Dios.”

jueves, 29 de enero de 2026

LAS ETAPAS DE LA APOSTASÍA EN LA IGLESIA, PARTIENDO DEL LIBRO "LA NUEVA IGLESIA MONTINIANA", DEL PADRE JOAQUÍN SAENZ Y ARRIAGA, S.J.

Tomado del blog "Miles Christie": Dar click aquí


Lo que estamos viviendo actualmente, tuvo la singular visión de anticiparlo el Rev. P. Joaquín Sáenz y Arriaga, S.J., en 1970, con la publicación de su libro "LA NUEVA IGLESIA MONTINIANA", en donde denunció que el entonces "Papa" Paulo VI en realidad no era Papa, sino un judío infiltrado disfrazado de Papa.


Pbro. y Dr. Joaquín Sáenz y Arriaga (1899-1976) PRIMER SACERDOTE SEDEVACANTISTA


Ese personaje, que llevaba colgado al cuello el Efod del Gran Sacerdote Judío y que se quitó La Tiara Pontificia, que promulgó el "Novus Ordo", amén de innumerables acciones y actitudes abiertamente en contra de la Tradición de la Iglesia, NO PUEDE HABER SIDO PAPA LEGÍTIMO.



Anti-Papa Paulo VI, hijo de la judía Judith Alghiesi, con su Pectoral del Efod


¿Cuáles fueron las principales etapas por las cuales desde el Vaticano se propició la APOSTASÍA de la "Iglesia"?


La primera etapa fue en 1958 a nivel papal, cuando muere S.S. el Papa Pío XII (el último Papa católico de la historia), y entra a ocupar la silla papal Angelo Roncalli, mejor conocido como Juan XXIII o "el papa bueno" (aunque en realidad era un masón infiltrado). 

Esquela masónica por la muerte del hermano "tres puntos" Angelo Roncalli, Anti-Papa Juan XXIII-bis


La segunda etapa fue en 1965 a nivel episcopal, cuando la totalidad de los obispos de todo el mundo acepta e impone en sus diócesis los apóstatas decretos del Concilio Vaticano II que contradicen casi dos mil años de la Tradición y Magisterio Papal Católico.


La tercera etapa fue en 1969 a nivel sacerdotal, cuando prácticamente la totalidad de los sacerdotes en el mundo entero aceptó el Novus Ordo Missae de Montini, es decir, la Nueva Falsa Misa de Paulo VI, la cual no sólo no efectúa la Transubstanciación, sino que es una burla o parodia o remedo simiesco de la Verdadera Santa Misa Católica que San Pío V impuso para siempre. En relación con esto, debemos decir que una insignificante minoría, menos del 0.001%, de los sacerdotes se opuso y resistió la Abominación de la Desolación de Montini. Entre éstos cabe mencionar al R.P. Benjamín Campos, S.J., R.P. Joaquín Sáenz y Arriaga, S.J., R.P. Esteban Lavagnini, R.P. Feliciano Chávez Nolasco y el R.P. José Payá Sanchis, S.J.


La cuarta etapa fue a nivel masa popular en 1976 cuando prácticamente la totalidad de la feligresía montiniana (seguidora de Montini), integrada por unos mil doscientos millones de obedientes ciegos, aceptó el nuevo e inútil ritual montiniano que no produce la Gracia Divina, por una parte; y por la otra, dicha feligresía se dedicó a idolatrar a Juan Pablo II (otro falso "Papa"). En relación con esto, debemos decir que una insignificante minoría, menos del 0.001%, integrada por sacerdotes y laicos creyentes fieles al Magisterio de casi dos mil años, se opuso y resistió esta Traición Iscariota.

 

 

 

miércoles, 28 de enero de 2026

¿Dónde está la Iglesia? ¿Por qué las divisiones, confusión, escándalos?

"Dios no es Dios de confusión" (1 Cor XIV, 33)


Pocos, o tal vez nadie, puede negar hoy el dramático fracaso que representa todo el "Movimiento Tradicionalista" en su conjunto, salvo contadas y muy honrosa excepciones.


Nadie que no sea sordo o ciego, con mediana inteligencia, y espíritu alimentado y engrandecido por la gracia, puede negar que los que se autoperciben como "Tradicionalistas" se dividen en cinco grupos:


1.-Por un lado, están todos los de "sensibilidad tradi" que sólo buscan poder asistir a la misa en latín, con sacerdotes que balbuceen algunas palabras en latín, y mujeres con mantilla. Lo que pasa en el resto de la Entidad Vaticana, los tiene sin cuidado. Aquí podemos incluir a todos los grupos "Ecclesia Dei": Fraternidad de San Pedro, Instituto del Buen Pastor, Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote, Una Voce, Sociedad de San Juan María Vianney, etc. Ellos reconocen a Roncalli, Montini, Luciani, Wojtila, Ratzinger, Bergoglio y Riggitano-Prevost como "Papas", está incardinados en Diócesis modernistas, celebran la misa "una cum".


2.-En segundo lugar, están los que podríamos llamar "línea media", que sostiene la herejía galicana y jansenista de "reconocer y resistir" enarbolada por el Arzobispo Marcel Lefebvre, por Monseñor Antonio de Castro-Mayer, y otros más. Evidentemente nos referimos a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, y todos sus derivados: La Sociedad de los Apóstoles de Jesús y de María de Monseñor Faure, el Monasterio de Nova Friburgo de Dom Thomas de Aquino, la Unión Sacerdotal Marcel Lefebvre, y en general, todo el universo que orbita y parasita alrededor de la Fraternidad Lefebvrista, con infinidad de curas sin obispo y obispos sin curas, que llegaron a ser "sedevacantistas de ocasión" al ser expulsados o salir en malos términos de la Fraternidad San Pío X, pero carecen de formación doctrinal sólida. Muchos de ellos han vuelto al modernismo, y otros andan vagando por ahí, a salto de mata, y a donde apunte el huarache, como se dice en México.


3.-En tercer lugar, están los que se formaron y tuvieron un origen lefebrista, pero después sucumbieron a la tesis rabínica y talmúdica de "Cassaciacum" o "Papa Materialiter", enunciada por Monseñor Gerard des Lauriers, OP, y que es absurda desde el vamos: el ocupante de la sede de Pedro es "Papa" formal porque fue electo por un cónclave de cardenales, y cuando no siente, piensa, dice o hace cosas contrarias a la Fe de siempre es "Papa Material", pero cuando contradice y pervierte el depósito incólume de la Fe, ya no es "Papa Material" y pasa a ser solo "Papa Formal". ¡Parece increíble que haya obispos y sacerdotes diz que tradicionalistas, que acepten tamaña aberración! Hoy sus representantes son los obispos Sanborn, y su "Instituto Católico Romano", el obispo Stuyver, hombre de paja del P. Francesco Ricossa, el Padre Héctor Lázaro Romero, y muchos más.


4.-En cuanto lugar, están los que supuestamente se adhieren al planteamiento de la Sede Vacante, tal como fue expuesta desde 1973 por el sacerdote mexicano Joaquín Sáenz Arriaga, como consecuencia lógica de la "Nueva Iglesia Montiniana" surgida a raíz del Conciliábulo Vaticano II, y de la reunión de Medellín de 1968. Entre estos se supone que deberían estar la Sociedad Sacerdotal Trento, la Congregación de María Reina Inmaculada, la comunidad de santa Gertrudis la Grande de Monseñor Dolan y el P. Cekada, y muchos otros grupúsculos más, por aquí y por allá, y que sin embargo, resulta que no tienen doctrina firme, ni disciplina eclesiástica, recibiendo rabinos judíos e infiltrando lo poco que queda de la iglesia remanente.


5.-Como un híbrido satánico de las dos últimas posiciones, es decir los profesantes de la Tesis Maldita del Papa Materialiter, y los sedevecantistas puros y duros, surgió una quinta corriente, la más exótica, grotesca, pueril, fútil e incluso vulgar de todas, que son los "Conclavistas", es decir, la de todos aquéllos vagantes, desorganizados, con linaje dudoso de anglicanos, veterocatólicos y obispos casados, que, según dicen ellos, cansados de tanto caos y desorganización entre tradicionalistas, se han dado a la tarea de "elegir" a un "Papa", que reúna al disperso rebaño, el remanente, de la verdadera Iglesia de Cristo. Pero como no podía ser de otra manera, en una feria de vanidades, integrada por psicópatas narcisistas, entre ellos mismos compiten ahora por ver quién "consagra" a más meretrices, como "Obispos". Y ahí tenemos a la dupla "Cipitria-Aonzo" consagrando a impresentables como Rafael Pardo, Camilo Galvis y Ariel Damín, así como al brasileño Rodrigo da Silva recibiendo judíos y satánicos, consagrando y ordenando a diestra y siniestra, compitiendo por ver quién genera más futuros "cardenales" que voten por ellos para convertirse en futuros "Papas". Desde ya, les auguramos un fracaso total y rotundo. De la Iglesia nadie se burla, y el único pecado que no será perdonado es el cometido contra el Espíritu Santo.


"Nada que contradiga  la fe puede proceder de Dios"

(S. Th., II-II, q. 172, a. 4)


Ahora bien, si ya estamos de acuerdo que ni la entidad Vaticana, ni los Ecclesia Dei, ni los herejes lefebvristas, ni los adherentes a la tesis maldita de Cassaciacum son la verdadera Iglesia de Cristo, ¿dónde está la verdadera Iglesia?


La Iglesia no ha desaparecido, sino que sobrevive en el "pequeño rebaño" que mantiene la fe íntegra, los sacramentos tradicionales y el dogma sin alteraciones.


La confusión actual (doctrinal y moral) es un castigo permitido por Dios ante la apostasía de los hombres, ya que:

 * La jerarquía oficial ha fallado: desde el Concilio Vaticano II, quienes ocupan las sedes en Roma han abrazado una "nueva religión" que no es la católica.

 * La infiltración: la Iglesia ha sido infiltrada por enemigos externos (masonería, judaísmo, comunismo) para destruirla desde adentro.


¿Por qué hay tanta división incluso entre Tradicionalistas?

 * Al no haber una autoridad central clara y legítima (un Papa que ejerza su función), el juicio privado tiende a imperar, causando fragmentación.

 * Está demostrado que es un peligro seguir a "pastores" que buscan su propio beneficio o que mantienen posturas teológicas inconsistentes.


¿Cuál es el deber del los fieles en Tiempos de Crisis?

Los católicos no debemos desesperar a pesar de los escándalos. 


Recomendamos ampliamente lo siguiente:

 * Estudio de la Doctrina: para no dejarnos llevar por sentimientos o novedades, sino por el magisterio de siempre, por ejemplo, el Catecismo de San Pío X.

 * Oración y Sacrificio: Refugiarnos en el Santo Rosario y la vida de gracia.

 * Separación del error: Insistimos en la necesidad de no participar en la "Nueva Misa" (Novus Ordo) ni en comunión con agrupaciones, Obispos y sacerdotes que formen parte de la Entidad Vaticana, como todos los Ecclesia Dei, ni profesen la herejía lefebvrista de "reconocer y resistir", ni se adhieran a la tesis maldita del "Papa Material", ni reciban judíos y masones, ni sean de los denominados "conclavistas".


A pesar de todo, los católicos somos realistas con esperanza, y debemos recordar que las "puertas del infierno no prevalecerán". 


Estamos viviendo tiempos pre-apocalípticos y la victoria final vendrá a través de la intervención divina y el Triunfo del Inmaculado Corazón de María.

jueves, 22 de enero de 2026

CUESTIONARIO DE DISCERNIMIENTO ECLESIOLÓGICO

Debido a que por los comentarios recibidos, nos damos cuenta de que entre la mayoría de los fieles que dicen ser (o se autoperciben, para estar a tono con los tiempos actuales) como "tradicionalistas", o peor aún, como "sedevacantistas", proporcionamos a nuestros amables lectores el siguiente cuestionario, a efecto de ayudarlos, con caridad cristiana, a aclarar sus pensamientos, lejos del emocionalismo y de lealtades particulares a algunos obispos y sacerdotes.

Objetivo: favorecer un examen de conciencia intelectual y espiritual, a la luz de la Tradición, el Magisterio previo y la teología católica clásica, sobre la identidad de la Iglesia actual y su continuidad o ruptura con la Iglesia de siempre.


I. Sobre la identidad de la Iglesia de Cristo

  1. Cristo prometió que su Iglesia sería una, santa, católica y apostólica hasta el fin de los tiempos.

    • ¿Estas notas se manifiestan hoy de la misma manera que antes del Concilio Vaticano II?

  2. ¿Puede la Iglesia de Cristo cambiar sustancialmente en su doctrina, culto y disciplina sin dejar de ser la misma Iglesia?

  3. ¿Existe en la historia de la Iglesia algún precedente comparable al cambio global ocurrido después del Vaticano II?

  4. ¿Cómo se armoniza la idea de una “Iglesia en constante cambio” con la doctrina de la inmutabilidad del depósito de la fe?

II. Sobre el Magisterio y la noción de “nuevos dogmas”

  1. Si ningún Concilio puede definir dogmas contrarios a los anteriores,

    • ¿cómo debe entenderse el ecumenismo moderno en relación con el dogma extra Ecclesiam nulla salus?

  2. ¿El lenguaje del Vaticano II sobre otras religiones representa un desarrollo homogéneo o un cambio de sentido respecto al magisterio previo?

  3. ¿Puede hablarse de un “humanitarismo” que haya desplazado la centralidad de la salvación de las almas?

  4. ¿Es legítimo introducir nuevas categorías teológicas sin anclaje claro en la Tradición patrística y escolástica?

III. Sobre la autoridad y la estructura de la Iglesia

  1. ¿Las Conferencias Episcopales tienen fundamento en la eclesiología tradicional o representan una novedad organizativa?

  2. ¿Cómo se concilia su creciente poder con la doctrina clásica sobre la autoridad personal del obispo diocesano?

  3. ¿Existe riesgo de una “colegialidad práctica” que debilite el primado romano tal como fue definido en el Concilio Vaticano I?

IV. Sobre la liturgia y los sacramentos

  1. ¿El nuevo rito de la Misa promulgado en 1969 expresa con la misma claridad el carácter sacrificial que el rito romano tradicional?

  2. ¿Puede un cambio radical en la lex orandi no afectar la lex credendi?

  3. ¿Los nuevos rituales de bautismo, confirmación, ordenación presbiteral y consagración episcopal mantienen sin ambigüedad la teología sacramental tradicional?

  4. ¿Qué peso tiene el hecho de que numerosos teólogos protestantes influyeran en la reforma litúrgica?

V. Sobre lo sagrado, el culto y el sentido del misterio

  1. ¿La transformación de los templos ha favorecido o debilitado el sentido de lo sagrado?

  2. ¿La nueva arquitectura sacra ayuda a la adoración o privilegia la funcionalidad comunitaria?

  3. ¿El abandono del canto gregoriano, declarado por la Iglesia como propio de la liturgia romana, es una pérdida menor o significativa?

  4. ¿Puede la introducción de música profana en el culto afectar la disposición espiritual del fiel?

VI. Sobre la vida espiritual, la mística y la ascesis

  1. ¿La predicación contemporánea fomenta la vida ascética, el sacrificio y la mortificación, como lo hacían los santos?

  2. ¿Se sigue enseñando la mística cristiana tradicional o ha sido sustituida por espiritualidades psicológicas o sentimentales?

  3. ¿Por qué tantos autores espirituales clásicos han desaparecido de la formación clerical y religiosa?

VII. Sobre la vida religiosa y las órdenes

  1. ¿La crisis numérica y espiritual de las órdenes religiosas es casual o consecuencia de cambios doctrinales y disciplinares?

  2. ¿La reinterpretación de los votos religiosos ha debilitado su sentido sobrenatural?

  3. ¿Por qué las comunidades que conservan la tradición tienden a mostrar mayor vitalidad vocacional?

VIII. Sobre el Derecho Canónico y la catequesis

  1. ¿El Código de Derecho Canónico de 1983 refleja la misma concepción de la Iglesia que el de 1917?

  2. ¿Se ha reforzado o debilitado la noción de pecado, pena y corrección fraterna?

  3. ¿El Catecismo de 1992 mantiene continuidad plena con los catecismos tradicionales (Trento, San Pío X)?

  4. ¿Qué doctrinas se expresan hoy con mayor ambigüedad que en el pasado?

IX. Preguntas finales de discernimiento

  1. Si un católico del siglo XIX asistiera hoy a una parroquia promedio,

  • ¿reconocería en ella la misma Iglesia?

  1. ¿Puede la Iglesia de Cristo producir durante décadas frutos que parecen contrarios a los de la Tradición sin que exista una causa doctrinal?

  2. ¿Es más razonable hablar de una reforma legítima, de una ruptura, o de una nueva iglesia surgida en el Concilio Vaticano II?

  3. En conciencia, ¿qué criterios objetivos permiten afirmar que la Iglesia actual es plenamente la misma Iglesia fundada por Cristo?


Por favor amigo lector, lee y medita bien estas preguntas, y luego responde con toda sinceridad, usando tu memoria, inteligencia y voluntad que Dios te dió, y el Espíritu Santo ilumina: ¿es la actual entidad Vaticana la misma Iglesia Católica, Apostólica y Romana de 20 siglos, o es una iglesia nueva, distinta e incluso contraria a la Iglesia de siempre?







martes, 20 de enero de 2026

PELÍCULA "SUCEDIÓ EN JALISCO (LOS CRISTEROS)"

Después de años buscándola, por fin encontramos en Youtube la película mexicana "Sucedió en Jalisco (los Cristeros), del año 1947, la primera y única película mexicana que trató acerca de la Guerra Cristera (1926-1929), hasta antes de la película Hollywoodense "Cristiada", del 2012, protagonizada por Andy García.




Sucedió en Jalisco o Los Cristeros, es una película de drama mexicana de 1947 escrita y dirigida por Raúl de Anda y protagonizada por Luis Aguilar y Sara García.​ Está basada en la novela Sucedió en Jalisco o los Cristeros de José Guadalupe de Anda. Está grabada en blanco y negro, y fue filmada en un formato de 35 mm. El argumento se encuentra centrado en la Guerra Cristera, específicamente en los acontecimientos desarrollados en el estado de Jalisco.

La cinta transcurre en tiempo de los Cristeros. Felipe, quien estudia en la universidad en Guadalajara, vuelve a su rancho, que se encuentra en los Pirules, en los Altos; en este se encuentra su hermano Policarpo, sus padres Ramón y María Trinidad, su abuela Engracia y uno de los hermanos de esta, Alejo. Engracia, al ser una mujer muy religiosa, quiere que Felipe sea cura, pero al enterarse de que es ayudante del gobernador, lo corre del rancho.

Policarpo, quien también es un devoto, se enamora de Martha, familiar del boticario don Teodoro, llevándole serenata, pero es interrumpido por el teniente Coello. Coello abofetea a Policarpo y a su sirviente. El cuije asesina al teniente. Felipe, encargado de la pacificación de la zona, también se encuentra enamorado de Marta.

Todo se complica cuando los federales queman parte del rancho, por lo que Policarpo y El cuije -jefe de una partida Cristera-, son ayudados por Marta y Natividad para llevar el parque al monte; durante estos acontecimientos Marta le corresponde a Policarpo. Un grupo de Cristeros dirigidos por Macario, saquean el rancho y dejan malherido a Ramón y toman presa a Marta con la intención de mandarla a las Islas Marías, pero es liberada por Policarpo disfrazándose de mendigo y metiéndose al auto que la llevaba.

Toda la familia se reúne en el rancho, incluyendo a Felipe, quien habla con su hermano cuando llega Macario con su gente y comienza una balacera, en la cual muere Macario, Felipe resulta herido, pero al abrir su camisa, se descubre una imagen religiosa. Dicho motivo sorprende a Engracia, quien es alcanzada por una bala; se reconcilia con su nieto antes de morir.


Para ver la película, dar click en la siguiente liga: https://www.youtube.com/watch?v=hQW-QEuj8Kw

miércoles, 14 de enero de 2026

Los Tecos de Guadalajara detrás del Movimiento Tradicionalista

Para nadie que haya militado o milite actualmente en algunos de los diversos grupos dentro del ecosistema "Tradicionalista", ya sea en la órbita "Ecclesia Dei", tipo Fraternidad Sacerdotal de San Pedro, Instituto del Buen Pastor, Instituto Cristo Rey Sumo y Eterno Sacerdote; o en la posición "reconocer pero resistir" encabezada por la jansenista y galicana Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, así como en la multitud de grupos, sectas, capillas y obispos sin sacerdotes, y sacerdotes sin obispo, que constituyen lo que se ha dado en llamar "Sedevacantismo", es un secreto la existencia y participación del grupo llamado "Tecos", identificado con la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), institución privada supuestamente de élite formativa e intelectual.



Los Tecos fueron creados posiblemente entre 1933 y 1934, por el fundador de la Universidad Autónoma de Guadalajara, Carlos Cuesta Gallardo, y los hermanos Ángel y Antonio Leaño Álvarez del Castillo, bajo el nombre de "Asociación Fraternaria de Estudiantes de Guadalajara", asesorado o inspirado por el sacerdote jesuíta Manuel Figueroa Luna, álias "el Padre Bolita", por su afición al pan. Este mismo sacerdote fundaría en 1955 en el Instituto Oriente de Puebla, una organización similar, pero con el nombre de "Yunque", poniendo como cara visible a Ramón Plata Moreno, de origen judío, quien murió asesinado a balazos en la ciudad de México el 24 de diciembre de 1979, a los 44 años de edad. Otros destacados líderes fueron Klaus Feldman, y Víctor Manuel Sánchez Steinpress.

Muchos lo admiten abiertamente. Otros lo niegan. Otros, los menos, sobrados de ignorancia y brutalidad, dicen ignorarlo, pero la verdad de las cosas es que los Tecos han formado, promovido, pagado, financiado, apoyado, impulsado, y luego dividido, destruido, a Obispos, sacerdotes, conventos, congregaciones, capillas y comunidades "tradicionalistas", en cualquiera de las 3 órbitas: acuerdistas, línea media, sedevacantistas.

En efecto,

1.-Fueron los Tecos los que a principios y mediados de los años 70's apoyaron y financiaron al Padre Joaquín Sáenz Arriaga, a la Unión Trento (fundada en 1972), a Antonio Rius Facius, a René Capistrán Garza, a Gloria Riestra Wolff, al Ing. Anacleto González Flores Guerrero, al periodista Manuel Magaña Contreras.

2.-Fueron los Tecos los que a mediados y finales de los 70's apoyaron y financiaron al Padre Moisés Carmona, y lo pusieron en contacto con el judío Dr. Heller, y por medio de éste, con Mons. Ngo Dihn Thuc.

3.-Fueron los Tecos lo que invitaron y trajeron a Monseñor Lefebvre a México primero en 1976 y luego en 1981.

4.-Fueron los Tecos, a través de la familia Nordin, de Guadalajara, quienes a finales de los 70's impulsaron la primera presencia lefebvrista en Guadalajara, por medios de los sacerdotes Jean Michel Faure (judío) y Regis Babinet, predicando retiros espirituales de San Igancio de Loyola a jóvenes estudiantes de la UAG en el pueblo de Zapotiltic, de los cuales, salió la primera generación de sacerdotes lefevbristas mexicanos: los hermanos Sergio, Ricardo y Hugo Ruiz Vallejo, José Carlos Ramírez, Luis Alejandro Jiménez Bautista, Alfredo Medina, Enrique León Martínez, Arturo Vargas Meza, José de Jesús Becerra Rodríguez y Rafael Lira Gutiérrez.

5.-Fueron los Tecos los que implantaron definitivamente la Fraternidad de San Pío X en México, y mandaron cada año varios jóvenes mexicanos, la mayoría de Guadalajara y estudiantes de la UAG, al Seminario de Nuestra Señora Corredentora en La Reja, teniendo, a través del P. Morello, el control del mismo.

6.-Fueron los Tecos los que, al mismo tiempo y de forma simultánea, promovieron las consagraciones episcopales de los sacerdotes sedevacantistas mexicanos Moisés Carmona, Adolfo Zamora, José de Jesús Martínez, Benigno Bravo, Santiago de la Cruz, y luego los pusieron a pelear entre ellos, acusándose entre ellos mismos de "judíos y masones".

7.-Fueron los Tecos los que le lavaron el cerebro al rector del Seminario de La Reja, el P. Andrés Morello, con la idea de hacerlo Obispo, y al no se electo por Mons. Lefebvre, quien escogió al hispano-argentino Alfonso de Galarreta (hijo de madre judía), lo incitaron al cisma y a la destrucción del Seminario, llevándose a 4 sacerdotes (todos de Guadalajara), y a 23 de 45 seminaristas, entre ellos 10 mexicanos, todos ellos de Guadalajara, acusando el P. Faure y al P. Álvaro Calderón Robello de ser judíos, lo cual era cierto.

8.-Fueron los Tecos los que le ordenaron y financiaron al P. Sergio Ruiz Vallejo para que viajara a la Casa General lefevbrista, en Menzingen, Suiza, para entregar documentos que probaban el judaísmo del P. Faure y del P. Calderón Robello, y la liberalización del Seminario de La Reja.

9.-Fueron los Tecos quienes después de lo anterior, acusaron al P. Sergio Ruiz Vallejo de ser judío, hijo de madre judía apellidada "Weissman".

10.-Fueron los Tecos los que dieron dinero para la adquisición de la propiedad de El Retiro, en Molinari, Provincia de Córdoba, Argentina, para que el Padre Morello estableciera su grupo y un nuevo seminario, pero Julián Espina Leupold salió más vivo, y con su enloquecida madre, se apoderaron de dicha propiedad, que detentan hasta la fecha.

11.-Fueron los Tecos los que le ordenaron a su guiñapo, Monseñor Martínez, que ordenara presbíteros a los ex-seminaristas Álvaro Reyes Cabrera, Sixto Machaca, Luis Alberto Madrigal, Manuel Odríz, Salvador Velázquez, Juan Hugo Esquivez, Adán Rodríguez, Rigoberto Sánchez, Noel Ramírez, y Alfredo Contreras, todos ellos mexicanos, de Guadalajara y de Colima, a excepción de Sixto Machaca, quien es peruano.

12.-Fueron los Tecos los que abrieron capillas de la "Compañía de Jesús y de María", supuestamente comandada por su hombre de paja, Padre Andrés Morello, precisamente en las ciudades de Guadalajara y de Tecomán, en México.

13.-Fueron los Tecos los que infiltraron la iglesia de Monseñor Carmona, y le ordenaron que impusiera sus manos a los juramentados Martín Dávila Gándara, Daniel Armando Pérez Gómez, Hugo Daniel y Juan José Squetino Schattenhofer; Julián Espina Leupold, y que consagrada obispo a Marco Antonio Pivarunas.

(Curiosamente, cuando ya tenían como Obispo a Pivarunas, Monseñor Carmona muere "accidentalmente" en un choque de carretera, en un auto donde conducía el P. Pablo Arzuaga, argentino lefevbrista que había salido de la Fraternidad de San Pío X un año antes, y después reingresó un año después, estando hasta la fecha en el Priorato de Salta)

14.-Fueron los Tecos los que, apoderándose de la iglesia y comunidades de Monseñor Carmona, fundaron en 1994 la Sociedad Sacerdotal Trento, poniendo como "Superior" al P. Daniel Armando Pérez Gómez, de tan sólo 28 años, y de su segundo al P. Martín Dávila Gándara, de 29 años, ambos juramentados como miembros de los Tecos, con un supuesto "Seminario" en el desierto de Sonora, sin alumnos, sin profesores, sin planes de estudio, sin disciplina, sin nada de nada.

(Algunos sacerdotes de Trento, al conocer la verdad de las cosas, solicitaron a Monseñor Daniel Dolan ponerse bajo su autoridad, y cuando ya eran varias comunidades en México apoyadas por Dolan (Tijuana, La Paz, Dos Ríos, Atlatlahucan, Cocoyoc, etc), misteriosa y repentinamente muere Monseñor Dolan el 26 de abril de 2022.)

15.-Fueron los Tecos los que le ordenaron a Monseñor Pivarunas  que siguiera ordenando a ex seminaristas de La Reja, tales como: Luis Armando Argueta, Luis Alberto Jurado, y Marcelo Cohetero.

16.-Fueron los Tecos los que le ordenaron a Monseñor Pivarunas que devolviera el favor y consagrara Obispo al Teco juramentado, Martín Dávila Gándara, de origen judío, quien había sido iniciado en Cd. Juárez por su "jefe" de grupo, Daniel Armando Pérez Gómez, quien después fue colocado por la organización secreta como "Superior" de la Sociedad Sacerdotal Trento.

17.-Fueron los Tecos los que, ante la inutilidad del anciano Monseñor Martínez, pusieron la Capilla de Trento en la misma dirección de sus oficinas en el centro de Guadalajara, de su almacén general y de la revista Teca "Réplica", designaron al sacerdote Juan José Squetino como su segunda opción, situándolo en la casa que había sido del sacerdote Benjamín Campos, y al P. Jesús Becerra como se tercera opción, poniéndole una casa habilitada como Capilla en Chapalita.

18.-Fueron los Tecos los que en el año 2020 le quitaron la Iglesia del pueblo de Cocoyoc, en Morelos, al Padre Jaime Siordia, también Teco de Guadalajara, para poner en su lugar al Padre José María Fuentes, oriundo de Guadalajara, quien perdió la batalla interna 3 años después, volviendo el templo al control del P. Siordia.

19.-Fueron los Tecos los que infiltraron al falso Monseñor Isidro Puente Ochoa, de Tijuana, quien se ostenta como rabino, tiene escuelas judías, guarda el shabbath y presume de dar clases de hebreo, para ingresar a la Sociedad Sacerdotal Trento en septiembre de 2024, en Tijuana, afirmando que Trento "ya no era sedevacantista".

20.-Son los Tecos los que tienen a los sacerdotes de Trento, Ángel Atanasio Iñíguez González y Fernando Albíter Canchola, como Capellanes de la Universidad Autónoma de Guadalajara.


Después de leer y meditar todo lo anterior, ¿alguien con dos dedos de frente puede dudar que una sociedad secreta, con una conducta judaica y masónica, como lo son los Tecos, no son responsables en gran medida del desastre que es hoy en día el movimiento Tradicionalista?

Olvídense de libros, folletos, discursos y demagogia para jóvenes exaltados, analicemos los HECHOS. 

Para quien guste leer más acerca de los Tecos y del Yunque, aquí dejamos la liga a la tesis profesional de Daniel Andrés Zaldívar Reyes, titulada "Tecos y Yunque, un estudio comparativo de sus orígenes y desarrollo" : https://tesiunam.dgb.unam.mx/F/3Q44HKC8IRUXM1TD22I45VFI7C7AR6TLFV1T3DQ39FCVX1391A-35645?func=full-set-set&set_number=035538&set_entry=000001&format=999

martes, 13 de enero de 2026

Poema "Por mi Patria"

                                                                     POR ELLA





¿Qué queda de mi Patria? los bosques seculares.
No son ya de sus hijos; las ondas de sus mares.
La surcan mil bajeles de extraño pabellón;
huerfanos sus hijos, helados sus hogares;
sus vírgenes holladas, sus hombres sin honor.

¿Qué queda de mi Patria? sus ríos de oro y plata
han mucho desembocan en gruesa catarata
en la nación vecina que siempre nos odió.
En cambio en nuestros rostros el hambre se retrata.
¿Vivimos cual mendigos, y es rico el vil ladrón!.

¿Qué queda de mi Patria? los que antes era huertos,
hoy son lagos de sangre o fúnebres desiertos
en donde los chacales celebran su festín...
¿Tan pobre está mi Patria, que hasta sus hijos muertos,
bajo el ardiente fuego del sol se ha de pudrir...!

¿Qué queda de mi Patria? su legendaria historia,
que es toda epopeya, que es un cantar de gloria,
las manos de sus hijos, infame, mancilló:
¡En nombre de los héroes huyó de la memoria,
y se levantan himnos al hombre del traidor...!

¿Qué queda de mi Patria? su tricolor bandera,
dicen que no es la misma que en otros tiempos era,
que Unión ya no nos pide, que ya no es Religión;
Qué el resplandor rojizo de una infernal hoguera
de odios implacables, su rojo se tiñó...

¿Qué queda de mi Patria? las losas funerarias,
que ayer veíanse envueltas en rosas y plegarias,
sacrílega la turba llegó y las arrancó.
Y al polvo de los héroes llamó polvo de parias,
y las cenizas santas se llevó el aquilón...

¿Qué queda de mi Patria? el Dios de mis mayores,
Él único que puede calmar nuestros dolores,
El Cristo de mis padres, ¡mi Cristo! ¿dónde está?
¡Escupen nuestros rostros llamándonos traidores,
se intentan nuestros labios su Nombre pronunciar!

¿Qué queda de mi Patria? no tiene ya valientes,
sus niños, no son niños... pues no son inocentes;
sus hijos no son ángeles. no tienen ya pudor;
sus viejos no son viejos... hay manchas en sus frentes;
sus madres no son madres... les falta corazón...!

¿Qué queda de mi Patria? Cerrados sus Santuarios,
están llenos de polvo y rotos sus Sagrarios y,
la santa nave, sola; sin fieles y sin Dios...
Y mudos y sombríos sus altos campanarios,
parecen mausoleos de un pueblo que murió.

¿Qué queda de mi Patria? Mañana, cuando truene
la voz de los cañones, si el extranjero viene
e intenta destrozarnos... porque quién iré a luchar...
¿Pueden arrebatarle su Patria a quien no tiene?...
¿Al huerfano su madre, le pueden arrancar?

¿Qué queda de mi Patria? Una fulgurante estrella,
en lo alto del bendito Tepeyac descuella,
bañando en la luz purísima el mundo de Colón...
¡Mi Patria aun no ha muerto, que de mi Patria es ella
la gloria, la esperanza, la vida, el corazón!

La Patria no ha muerto; no ha muerto, mejicanos.
La Celestial Morena, la que nos hizo hermanos,
la que nos hizo libres, está en el Tepeyac.
Que tiemblen los infames, que tiemblen los tiranos,
que canten los clarines de eterna libertad.

Por Ella lucharemos hasta el postrer instante;
por Ella, venceremos al colosal gigante
que intente destrozamos, y, si él es vencedor,
tendrá bajo sus plantas a un pueblo agonizante,
que muere por su Virgen, que muere por su Dios


Mons. Vicente M. Camacho

Dos citas para los "una cum", los "materialiter", los infiltrados y los ignorantes que pululan en el Tradicionalismo moderno

Según Santo Tomás de Aquino existe el derecho de resistir públicamente, en determinadas circunstancias, a una decisión del Romano Pontífice. Afirma a ese respecto el Doctor Angélico: “existiendo un peligro próximo para la fe, los Prelados deben ser reprendidos, hasta públicamente, por parte de sus súbditos. Así San Pablo, que era súbdito de San Pedro, lo reprendió públicamente, en razón de un peligro inminente de escándalo en materia de fe. Y, como dice el comentario de San Agustín, «el mismo San Pedro dio el ejemplo a los que gobiernan, a fin de que éstos, apartándose alguna vez del buen camino, no rehúsen como indebida una corrección venida también de sus súbditos» (Gál. 2, 14)”

(Summa Theologica, II-II, 33, 4, 2)


Otro gran teólogo, el Cardenal jesuita San Roberto Bellarmino, campeón de los derechos del Papado en la lucha contra el protestantismo, afirma: “así como es lícito resistir al Pontífice que agrede el cuerpo, de la misma forma es lícito resistir a aquel que agrede las almas, o que perturba el orden civil o, sobre todo, aquel que intentase destruir la Iglesia. Digo que es lícito resistirle dejando de hacer aquello que ordena e impidiendo la ejecución de su voluntad: pero no es lícito juzgarlo, punirlo y deponerlo, porque esos actos son propios de un superior” 

(De Romano Pontefice, II, 29).

lunes, 12 de enero de 2026

Lo que han perdido de vista muchos tradicionalistas...

 “El Orden nacido de la Contra-Revolución deberá refulgir, más aún que el de la Edad Media, en los tres puntos capitales en que éste fue vulnerado por la Revolución: 

1) “Un profundo respeto de los derechos de la Iglesia y del Papado y una sacralización, en toda la extensión de lo posible, de los valores de la vida temporal, todo por oposición al laicismo, al interconfesionalismo, al ateísmo y al panteísmo, así como a sus respectivas secuelas. 

2) “Un espíritu de jerarquía marcando todos los aspectos de la sociedad y del Estado, de la cultura y de la vida, por oposición a la metafísica igualitaria de la Revolución. 

3) “Una gran diligencia en detectar y en combatir el mal en sus formas embrionarias o veladas, en fulminarlo con execración y nota de infamia, en reprimirlo con inquebrantable firmeza en todas sus manifestaciones, particularmente en las que atenten contra la ortodoxia y la pureza de las costumbres, todo ello por oposición a la metafísica liberal de la Revolución y a la tendencia de ésta a dar libre curso y protección al mal”


(Plinio Correa de Oliveira)

"Revolución y Contrarrevolución", según Plinio Correa de Oliveira

Consideramos que todo aquél que quiera profundizar en los aspectos doctrinales acerca de la grave crisis por la que atraviesa la Iglesia, y el mundo contemporáneo en su conjunto, está obligado a leer el libro "Revolución y Contrarrevolución", del autor brasileño Plinio Correa de Oliveira (1908-1995).

Más allá de que en los momentos cruciales del Postconcilio, cobardemente optó por aplicar la máxima lefebvrista de "resistir y reconocer", lo cual ha demostrado ser una gran traición, y más allá del desbarajuste cometido por sus sucesores al frente de "Tradición, Familia y Propiedad", así como el esperpento conciliar y novus ordita de los "Heraldos del Evangelio" fundados por uno de sus sucesores, Monseñor Joan Clá Diáz, el libro comentado constituye lo mejor y más sano de las enseñanzas de don Plinio.

Plinio Corrêa de Oliveira presenta una interpretación global de la Revolución no como un conjunto de hechos aislados, sino como un proceso continuo y profundo de transformación de la sociedad occidental que desplaza el Orden tradicional cristiano hacia un sistema revolucionario de ideas y estructuras sociales.

Para él, la Revolución no es solo política o social: es un fenómeno espiritual y cultural que se expresa:

  • en tendencias del pensamiento,

  • en doctrinas e ideologías,

  • y en hechos históricos concretos.


Oliveira define la Revolución como un movimiento de rechazo al Orden tradicional, que busca reorganizar el mundo según principios contrarios al cristianismo y a la jerarquía natural.

Para él, sus raíces están en las pasiones desordenadas del orgullo y la sensualidad humanas. Estos impulsos generan dos fuerzas opuestas:

  • el igualitarismo (odio a toda superioridad),

  • y el liberalismo extremo (rebeldía contra toda autoridad).

A partir de estas tendencias se origina un proceso revolucionario que se manifiesta en múltiples momentos históricos como:

  • el Humanismo y Renacimiento,

  • la Protestantismo,

  • la Revolución Francesa,

  • el Comunismo,
    y otros movimientos modernos que comparten el mismo espíritu descentralizador y anti-jerárquico.

En la obra, la Revolución es tratada no como una sucesión de hechos aislados, sino como una única corriente histórica con diversas manifestaciones. Ese proceso se despliega:

  • en las tendencias subjetivas del espíritu humano,

  • en las ideas y doctrinas que justifican el cambio,

  • y luego en las instituciones y estructuras sociales afectadas por esos cambios.


La Contra-Revolución es la respuesta integral a la Revolución. No se trata de un simple retorno al pasado, sino de un esfuerzo activo por detener el avance revolucionario en sus distintas manifestaciones actuales.

Oliveira la define como:

“la restauración del Orden —la paz de Cristo en el Reino de Cristo— frente al desorden revolucionario”.

 Según él, la verdadera Contra-Revolución debe:

  • rechazar las ideas revolucionarias modernas,

  • fortalecer la civilización cristiana,

  • y promover la jerarquía, la autoridad moral y la vida según la doctrina tradicional. 


El autor desarrolla definiciones precisas de estos conceptos en relación con el propósito y la organización de la sociedad:

  • Orden: la disposición de las cosas según su fin natural y sobrenatural.

  • Revolución: todo esfuerzo que tiende a destruir ese Orden.

  • Contra-Revolución: todo esfuerzo que busca contener o eliminar la Revolución y restaurar el Orden.

Plinio Corrêa de Oliveira no ve solo causas políticas o sociales, sino una lucha espiritual entre el bien y el mal: la Revolución es expresión de una rebelión metafísica contra Dios, mientras que la Contra-Revolución es la afirmación de la fe y del orden divino.

En resumen,  Revolución y Contra-Revolución ofrece una visión integral de las transformaciones de la civilización occidental como un único proceso histórico-espiritual de rebelión contra el orden cristiano tradicional, al que opone un proyecto de restauración moral y social basado en los principios de la Iglesia Católica.


Para leer el libro, dar click aquí: https://www.hacer.org/pdf/Correa000.pdf


viernes, 9 de enero de 2026

LA BATALLA FINAL ENTRE SATANÁS Y LA ESPOSA INMACULADA... Padre Hernán Arturo Vergara

Artículo original publicado en el Blog "Caballero de la Inmaculada" el día 13 de junio de 2019.


LA BATALLA FINAL ENTRE SATANÁS Y LA ESPOSA INMACULADA

Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

 

El presente documento, es una reflexión con fundamento en la Doctrina de la Iglesia Católica, sobre la soledad humana de los verdaderos soldados de Cristo esparcidos en la faz de la tierra, que luchan por el reino de Cristo en el desprecio del mundo, contra los hombres que se apropian de la obra de Dios con el poder de la serpiente antigua, contra las calumnias y difamaciones de los servidores de Satanás que por medio de mentiras pretenden apropiarse de la luz de Cristo y llamarse santos, siendo sus obras contra Cristo, haciendo consistir la santidad de vida en la simulación que redunda en alabanza de ellos mismos.

 

“De fuera os mostráis en verdad justos a los hombres: más dentro estáis llenos de hipocresía, y de iniquidad.” Evangelio de San Mateo XXIII, 28.

  

I.- La felicidad del hombre.

Dios Nuestro Señor en su infinita misericordia creó al hombre al hombre para ser felices amando a Dios gozando eternamente de la patria celestial, como hijos adoptivos por la gracia. ‘Et creávit Deus hóminem ad imáginem suam.’ Génesis I, 27.

  

La felicidad del hombre estriba en el uso de su libre voluntad para amar y servir a Dios Nuestro Señor en la presente vida, para ver y gozar eternamente en el cielo; lo cuál se traduce en el cumplimiento de los mandamientos de la santa ley de Dios, movidos por el amor.

"Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. El que no me ama, no guarda mis palabras." Evangelio de San Juan XIV, 23.

La medida de la felicidad es conforme al amor del hombre a su creador, el cuál se manifiesta o expresa en la observancia de los mandamientos divinos; en la presente vida alcanza la plenitud espiritual por la presencia de Dios en el alma, fundamento de la felicidad.

“La Paz del alma, la alegría de la buena conciencia, la dicha de estar unido a Dios, de crecer en su amor, de llegar a una intimidad más honda con el Señor, son algunos de los premios con que Dios regala a sus fieles amigos en medio de las tribulaciones, junto con la esperanza tan consoladora de la bienaventuranza eterna.” Ad. Tanquerey, ‘Compendio de Teología Ascética y Mística’, No. 364, año 1934.

Faltando el amor del hombre a su creador, pierde la felicidad, se revela contra Nuestro Divino Redentor por la transgresión de los mandamientos abiertamente o bajo algún ‘piadoso’ pretexto: “El que no me ama, no guarda mis palabras.” Evangelio de San Juan XIV, 23.

 

II.- El pecado es la destrucción del hombre.

El pecado mortal es la transgresión de la ley de Dios en materia grave, “Stipéndia enim peccáti, mors.” El estipendio y paga del pecado es la muerte. San Pablo a los Romanos VI, 23.

  

El pecado es la presencia de Satanás en el alma, en la familia, en los pueblos, en la parte humana de la Iglesia; el pecado es la puerta que abre el hombre con su libre voluntad al enemigo de nuestra salvación eterna.

 

"El pecado ha entrado en el mundo por el hombre, habiendo sido seducido éste por el diablo envidioso [Romanos 5, 12; Sab. 2, 24]; en definitiva es, pues, el diablo, el origen del pecado. Del pecado se derivan la muerte y las funestas secuelas de la muerte. Todo pecado radica en el primer pecado, remontando, por consiguiente, hasta la seducción diabólica. Todo el pecado está, pues, en la relación con el diablo. En todo pecado, el hombre se deja influenciar por el seductor original. Todo pecador, al pecar, se pone del lado de los enemigos de Dios, siendo el diablo el primero de ellos. El pecador se somete al diablo cuando deja de obedecer a Dios. El hombre no puede salir de la siguiente alternativa: o se somete a Dios o queda sometido al diablo". Michael Schmaus, Teología Dogmática, tomo II, página 274.

  

III.- Relación entre Satanás, el pecado y el odio a Dios Nuestro Señor.

Satanás es el padre y maestro de la mentira, del engaño, de la simulación, [Evangelio de San Juan VIII, 37.] porque vive en el odio contra Dios Nuestro Señor; un alma que se entrega al pecado lentamente va creciendo en su alma un odio contra el Autor de su vida que lo creo para el bien, en consecuencia, el pecado forma un odio contra quien se revela, haciéndose esclavo de Satanás por el pecado mortal, hasta llegar a confundirse o parecer una misma cosa: el hombre entregado al pecado y las obras de Satanás: “El diablo puede considerar al pecador como ser semejante a él y como obra suya.” Michael Schmaus, Teología Dogmática, tomo II, página 274.

  

Las obras de pecado están originadas en Satanás, a través de personas esclavizadas en diversos grados a la serpiente antigua, es evidente la obra de las legislaciones anticristianas, los sistemas de finanzas fundados en la usura, el sistema oficial de educación contra Dios, la destrucción de los fundamentos de la fe católica por los mismos ‘hombres de iglesia’, la espantosa abominación en el lugar santo y la eliminación casi universal del Sacrificio perpetuo, hasta el grado de apreciar una apostasía casi general.

"El diablo odia a Dios, vive en el odio a Dios, o sea odia la Bondad en persona. Por eso no puede amar nada ni a nadie. El diablo, al odiar al hombre odia en él a Dios. El diablo combate el Reino de Dios, el poderío de Dios, incondicionalmente. No hay solamente un poder impersonal malo; existe también un ser personal cuyas intenciones son radicalmente malas y que quiere el mal por amor del mal." Michael Schmaus, Teología Dogmática, tomo II, página 274.

  

IV.- El origen del pecado es Satanás.

En la vida cotidiana encontramos personas entregadas o esclavizadas a Satanás por una cadena de pecados de todo tipo con apariencia de virtud, siempre con el lenguaje del mundo, con la prudencia de la carne, despreciando impíamente la doctrina de Dios:

“El diablo es el señor del mundo del pecado, de la muerte y de la enfermedad, es decir, del mundo de la discordia, de la desgracia, del odio, de lo absurdo, de la injusticia [Hebreos II, 14]. Los hombres de las tinieblas, del odio, del egoísmo son hijos suyos.” Michael Schmaus, Teología Dogmática, tomo II, página 274.

Todos los pecados tienen su origen, fuente y raíz en Satanás, en razón de que odia literalmente Dios por ser bueno; al destruir al hombre por el pecado, combate la obra de Dios.

"Los hombres han crucificado a Jesucristo, pero es otro el promotor de este terrible hecho. Tras las personas activas al exterior se oculta el funesto personaje que las dirige. Satanás, que desde el principio fué un asesino y un mentiroso [San Juan VIII, 44], entró en Judas Iscariote y le sedujo a traicionar a Jesús [San Lucas XXII, 3, San Juan XIII, 27; VI, 70]" Teología Dogmática, Michael Schmaus, tomo II, §124, 3º, C.

 

V.- El diablo odia a Dios.

El odio en el cual vive la serpiente antigua es totalmente irracional, contra toda lógica, por lo cual necesita de la mentira, del engaño y de la simulación para poder pervertir la obra de Dios.

  

El hombre que libre y voluntariamente comete el pecado, se vuelve contra Dios, se alista en el número de los esbirros de Satanás, pervirtiendo su alma en el pecado, envenenándose del mismo odio de la serpiente antigua: “Consecuencia del pecado de los ángeles es el hecho terrible de que hay seres creados absolutamente malos, perversos, que sólo buscan y quieren el mal.” Michael Schmaus, Teología Dogmática, tomo II, página 268.

  

Los demonios que viven en el odio a Dios Nuestro Señor, comparten su terrible desgracia con los hombres que libremente obran contra Dios al transgredir los mandamientos, creciendo en sus almas una falta de amor, un odio al bien que han perdido: “¿De dónde viene su lucha contra nosotros? Porque el diablo, convertido en recipiente de toda maldad, adquirió también la enfermedad de la envidia y envidiaba nuestro honor. No pudo tolerar nuestra vida dichosa en el paraíso, sedujo al hombre mediante intrigas y engaños, se sirvió para seducirle de la pasión que él mismo tenía, a saber, querer ser igual a Dios, mostró a los hombres el árbol y le prometió que comiendo del fruto sería igual a Dios.” San Basilio, sermón XV, sección 8.

  

Cómo los demonios viven en la maldad, la mentira, la inmundicia y las tinieblas; tienen pavor al Sacrosanto nombre de María Santísima, refugio de los pecadores arrepentidos: “Tiemblan los malignos sólo de oír su nombre sacrosanto; y como caen los hombres a tierra cuando un rayo da cerca de ellos, así los demonios quedan aterrados al oír el nombre de María”. San Alfonso María de Ligorio, 'Las glorias de María', capítulo IV.

  

Cuando Satanás se apodera de un alma, de una familia, de una organización, congregación religiosa, crea una verdadera tiranía con apariencia de virtud, pues es padre y maestro de la mentira, teniendo siempre la cadena secreta por el pecado mortal en cualquiera de sus especies teológicas.

  

La gracia de Dios Nuestro Señor siempre da oportunidades a esas almas, familias, organizaciones para salir de la esclavitud del pecado, materializado en el aquí y ahora, en una gracia a través de un hombre que descubre el velo secreto con que se cubre la obra de Satanás, haciéndose una verdadera guerra contra los actores humanos, siendo en realidad, una lucha entre la luz y las tinieblas.

“Y hubo una grande batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles lidiaban con el dragón, y lidiaba el dragón, y sus ángeles. Y no prevalecieron estos, y nunca más fue hallado su lugar en el cielo. Y fue lanzado fuera aquel grande dragón, aquella antigua serpiente, que se llama diablo y Satanás, que engaña a todo el mundo: y fue arrojado en tierra, y sus ángeles fueron lanzados con él… le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio, y no amaron sus vidas hasta la muerte.” Apocalipsis de San Juan XII, 7.

 

VI.- La ley de la historia.

“Enemistades pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: ella quebrantará tu cabeza, tu pondrás asechanzas a su calcañar.” Génesis III, 15.

  

El fundamento de la ley de la historia, los hechos de los hombres, todos los acontecimientos de la historia están relacionados entre la ciudad de Dios y la ciudad de Satanás: ‘IInimicítias ponam inter te et muliérem’

 

Todos los hechos contra la obra de Dios tienen su origen en Satanás.

"Dos amores construyeron dos ciudades: el amor propio hasta el desprecio a Dios hizo la ciudad terrena; el amor de Dios hasta el desprecio de si mismo, la ciudad del cielo. La una se glorifica a sí misma, la otra se glorifica en el Señor. Una busca la gloria que viene de los hombres (Jn 5,44), la otra tiene su gloria en Dios, testigo de su conciencia. Una, hinchada de vana gloria, levanta la cabeza, la otra dice a su Dios: «Tú eres mi gloria, me haces salir vencedor...» (cf Sal 3,4).” San Agustín de Hipona, ‘La Ciudad de Dios’, XIV,28.

  

La ciudad de Satanás se vence con la Ciudad de Dios, con la verdad divina, con la fe verdadera, con la disposición de morir por defender la ciudad santa; lo cuál se materializa en el Sacrificio perpetuo y el Santo Rosario de la Bienaventurada Siempre Virgen María.

 

“Le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio, y no amaron sus vidas hasta la muerte.” Apocalipsis de San Juan XII, 7.

 

VII.- El Santo Rosario es la presencia de Dios.

Satanás está sujeto a la ley de la historia: ‘Inimicítias ponam inter te et muliérem’.

  

La serpiente antigua que luchó contra San Miguel Arcángel, conoce perfectamente que la Santísima Virgen María aplasta su cabeza hasta derrotarlo: ‘quebrantará tu cabeza’, por tal motivo Satanás tiene pavor, espanto, miedo aterrador al poder del Santo Rosario, rezado por los verdaderos hijos de Dios que se alimentan con la sangre del Cordero: “Le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio, y no amaron sus vidas hasta la muerte.” Apocalipsis de San Juan XII, 7.

  

El Santo Rosario es el medio por donde Satanás será vencido en estos calamitosos tiempos de apostasía casi general, el santo Rosario es la presencia de Dios en su augusta Madre Santísima que aplasta la cabeza de la serpiente antigua que se llama diablo y Satanás [Apoc. XII, 7].

 

“Ciertamente la acción de Cristo se hace sentir en el Rosario de una manera poderosa.” SS Papa León XIII, ‘Fidentem Piumque’ [7], 20 de septiembre de 1889.

 

“Por medio de María se comenzó la salvación del mundo, y por medio de María se debe consumar. María apenas se dejo ver en la primera venida de Jesucristo, con el fin de que los hombres, todavía poco instruidos e ilustrados sobre la persona de su Hijo, no se separasen de El aficionándose demasiado intensa e imperfectamente a Ella, cosa que probablemente hubiera sucedido si hubiese sido conocida, a causa de los admirables atractivos que el Altísimo puso aún en su exterior; y esto es tanta verdad, que San Dionisio Areopagita nos dejó escrito que, cuando la vió, la hubiera tomado por una divinidad, en vista de sus secretos atractivos y de su belleza incomparable, si la fe que él profesaba no le dijera lo contrario.

 

Pero en la segunda venida de Jesucristo, María ha de ser conocida y revelada por el Espíritu Santo, a fin de hacer por medio de Ella que los hombres conozcan, amen y sirvan a Jesucristo; pues entonces ya no subsistirán aquellas razones que obligaron al Espíritu Santo a ocultar a su Esposa durante su vida y a manifestarla sólo raras veces desde que se predicó el Evangelio.” San Luis María G. de Montfort, ‘Tratado de la verdadera devoción.’ No. 49.

  

Aconsejo humildemente el Santo Rosario a los verdaderos soldados de Cristo esparcidos en la faz de la tierra, unidos por la fe verdadera a la Esposa Inmaculada de Nuestro Divino Redentor, que luchan por la Ciudad de Dios, incomprendidos y en soledad humana, combatidos incansablemente por la serpiente antigua, despreciados del mundo, atacados con odio irracional de las tinieblas por los hombres que se apropian la obra de Dios con la mentira.

  

Rezad el Santo Rosario soldados de Cristo humillados con calumnias y difamaciones fabricadas por los esbirros de Satanás que pretenden apropiarse de la luz de Cristo y llamarse santos, siendo sus obras contra Cristo, haciendo consistir la santidad de vida en la simulación que redunda en alabanza de ellos mismos, sedientos siempre de honras y reconocimientos, con el disfraz de corderos siendo lobos rapaces, mercenarios que desprecian y destruyen el Magisterio de la Iglesia Católica, conculcando el Derecho Canónico bajo el velo de la falsa humildad, siendo en los hechos un desprecio a la Esposa Inmaculada para ponerse ellos en el lugar de Dios [La espantosa abominación en el lugar santo].

  

Que los verdaderos soldados de Cristo, en su desierto recen el Santo Rosario cada día con toda fe, inmolen sus vidas como incienso en la oración, gasten sus energías en amar y servir a Dios Nuestro Señor en María, por María y con la Bendita Madre de Dios en medio del mundo corrompido dominado en su exterioridad por la bestia que blasfema contra Dios y contra todo lo que se dice Dios.

 

“Le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio, y no amaron sus vidas hasta la muerte.” Apocalipsis de San Juan XII, 7.

  

Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

 

PADRE HERNÁN VERGARA MONROY

3 de Junio de 2019