A finales del año 2014, después de todo el quilombo que se armó con motivo de las negociaciones entre la cúpula de la NeoFraternidad Fellayiana con la nueva iglesia masónica montiniana, el segundo al mando de la Fraternidad, el Padre Niklaus Pfluger, dio una entrevista a una revista de la Neofraternidad en Alemania, Der Gerade Weg, en la cual contestó siete preguntas en torno a la Iglesia, la Tradición, la “Resistencia” y la ExFSPX. Dada la importancia de su cargo, su pensar no puede dejar de ser de interés.
Sus palabras revelan que la NeoFraternidad ya no entiende lo que es el liberalismo, el modernismo ni la masonería. Ni qué decir de la infiltración judaica en la Iglesia:
La Iglesia Católica es amplia, mucho más amplia que solamente el movimiento Tradicional. Este movimiento comenzó en la década de 1970 como una reacción comprensible de los Católicos que se quedaron sin hogar por la revolución Conciliar, pero nunca haremos que la Tradición sea atractiva o convincente si nos quedamos mentalmente estancados en las décadas de 1950 o 1970. La Tradición Católica es un vasto tesoro que no debe confinarse dentro de las condenaciones de rutina en los siglos 19 y 20, al modernismo, liberalismo y Masonería. En las décadas de 1970 y 1980 la FSPX actuó, sí, como un bote salvavidas para las almas que se ahogaban, pero en el 2014 “nuestro tiempo es diferente, no podemos inmovilizarnos”. La Tradición de la Iglesia es una, pero las tradiciones son muchas, y mucho de lo que es moderno no es inmoral.
Por consiguiente “nosotros debemos re-posicionarnos continuamente” en algún punto entre afirmar que no haya para nada una crisis de modernismo en la Iglesia, y negar la realidad de la Iglesia como lo hace la “Resistencia”. Ellos en la “Resistencia” hacen de un problema puramente práctico el re-posicionamiento una cuestión de fe, pero esa “fe” es una invención propia de ellos, subjetiva, personal y en extrema negación de la realidad – ¿cómo puede Roma no ser Católica? ¿Cómo puede ser Monseñor Fellay el Enemigo Número Uno? ¡Ridículo! La “Resistencia” es sectaria, de mente estrecha, de espíritu maligno y divisiva.
En cuanto al Cuartel General de la FSPX habiendo traicionado en el 2012 a la Tradición, sus acciones fueron atacadas por ambos lados, lo que significa que actuó con razonable moderación. Sus textos no fueron dogmáticos, simplemente respondieron a las circunstancias. Sí, se apartaron de las decisiones del Capítulo General del 2006, pero ¿quién en ese entonces hubiera imaginado cuanto menos agresiva hacia la FSPX devendría Roma por el 2012? ¡En el 2014 nuestros tres obispos pudieron celebrar Misas públicas en la Basílica de Lourdes!
Breve, la FSPX sigue al Espíritu, Ella se inspira en la Tradición. Ella salvó la liturgia (gracias a Monseñor Lefebvre). Ella no es ni monopolizadora ni está desunida o vencida como pueda parecerlo. Las tormentas en la Iglesia sí, continúan, pero ¡abajo con teorías conspiracionistas y Apocalipticismo y arriba con fe, esperanza y una nueva juventud!
Sólo un ciego, un sordo, o un imbécil, no se da cuenta del fraude total y rotundo que representa la Fraternidad, hijos del Cardenal Achille Liénart, masón y luciferino.