miércoles, 14 de enero de 2026

Los Tecos de Guadalajara detrás del Movimiento Tradicionalista

Para nadie que haya militado o milite actualmente en algunos de los diversos grupos dentro del ecosistema "Tradicionalista", ya sea en la órbita "Ecclesia Dei", tipo Fraternidad Sacerdotal de San Pedro, Instituto del Buen Pastor, Instituto Cristo Rey Sumo y Eterno Sacerdote; o en la posición "reconocer pero resistir" encabezada por la jansenista y galicana Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, así como en la multitud de grupos, sectas, capillas y obispos sin sacerdotes, y sacerdotes sin obispo, que constituyen lo que se ha dado en llamar "Sedevacantismo", es un secreto la existencia y participación del grupo llamado "Tecos", identificado con la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), institución privada supuestamente de élite formativa e intelectual.



Los Tecos fueron creados posiblemente entre 1933 y 1934, por el fundador de la Universidad Autónoma de Guadalajara, Carlos Cuesta Gallardo, y los hermanos Ángel y Antonio Leaño Álvarez del Castillo, bajo el nombre de "Asociación Fraternaria de Estudiantes de Guadalajara", asesorado o inspirado por el sacerdote jesuíta Manuel Figueroa Luna, álias "el Padre Bolita", por su afición al pan. Este mismo sacerdote fundaría en 1955 en el Instituto Oriente de Puebla, una organización similar, pero con el nombre de "Yunque", poniendo como cara visible a Ramón Plata Moreno, de origen judío, quien murió asesinado a balazos en la ciudad de México el 24 de diciembre de 1979, a los 44 años de edad. Otros destacados líderes fueron Klaus Feldman, y Víctor Manuel Sánchez Steinpress.

Muchos lo admiten abiertamente. Otros lo niegan. Otros, los menos, sobrados de ignorancia y brutalidad, dicen ignorarlo, pero la verdad de las cosas es que los Tecos han formado, promovido, pagado, financiado, apoyado, impulsado, y luego dividido, destruido, a Obispos, sacerdotes, conventos, congregaciones, capillas y comunidades "tradicionalistas", en cualquiera de las 3 órbitas: acuerdistas, línea media, sedevacantistas.

En efecto,

1.-Fueron los Tecos los que a principios y mediados de los años 70's apoyaron y financiaron al Padre Joaquín Sáenz Arriaga, a la Unión Trento (fundada en 1972), a Antonio Rius Facius, a René Capistrán Garza, a Gloria Riestra Wolff, al Ing. Anacleto González Flores Guerrero, al periodista Manuel Magaña Contreras.

2.-Fueron los Tecos los que a mediados y finales de los 70's apoyaron y financiaron al Padre Moisés Carmona, y lo pusieron en contacto con el judío Dr. Heller, y por medio de éste, con Mons. Ngo Dihn Thuc.

3.-Fueron los Tecos lo que invitaron y trajeron a Monseñor Lefebvre a México primero en 1976 y luego en 1981.

4.-Fueron los Tecos, a través de la familia Nordin, de Guadalajara, quienes a finales de los 70's impulsaron la primera presencia lefebvrista en Guadalajara, por medios de los sacerdotes Jean Michel Faure (judío) y Regis Babinet, predicando retiros espirituales de San Igancio de Loyola a jóvenes estudiantes de la UAG en el pueblo de Zapotiltic, de los cuales, salió la primera generación de sacerdotes lefevbristas mexicanos: los hermanos Sergio, Ricardo y Hugo Ruiz Vallejo, José Carlos Ramírez, Luis Alejandro Jiménez Bautista, Alfredo Medina, Enrique León Martínez, Arturo Vargas Meza, José de Jesús Becerra Rodríguez y Rafael Lira Gutiérrez.

5.-Fueron los Tecos los que implantaron definitivamente la Fraternidad de San Pío X en México, y mandaron cada año varios jóvenes mexicanos, la mayoría de Guadalajara y estudiantes de la UAG, al Seminario de Nuestra Señora Corredentora en La Reja, teniendo, a través del P. Morello, el control del mismo.

6.-Fueron los Tecos los que, al mismo tiempo y de forma simultánea, promovieron las consagraciones episcopales de los sacerdotes sedevacantistas mexicanos Moisés Carmona, Adolfo Zamora, José de Jesús Martínez, Benigno Bravo, Santiago de la Cruz, y luego los pusieron a pelear entre ellos, acusándose entre ellos mismos de "judíos y masones".

7.-Fueron los Tecos los que le lavaron el cerebro al rector del Seminario de La Reja, el P. Andrés Morello, con la idea de hacerlo Obispo, y al no se electo por Mons. Lefebvre, quien escogió al hispano-argentino Alfonso de Galarreta (hijo de madre judía), lo incitaron al cisma y a la destrucción del Seminario, llevándose a 4 sacerdotes (todos de Guadalajara), y a 23 de 45 seminaristas, entre ellos 10 mexicanos, todos ellos de Guadalajara, acusando el P. Faure y al P. Álvaro Calderón Robello de ser judíos, lo cual era cierto.

8.-Fueron los Tecos los que le ordenaron y financiaron al P. Sergio Ruiz Vallejo para que viajara a la Casa General lefevbrista, en Menzingen, Suiza, para entregar documentos que probaban el judaísmo del P. Faure y del P. Calderón Robello, y la liberalización del Seminario de La Reja.

9.-Fueron los Tecos quienes después de lo anterior, acusaron al P. Sergio Ruiz Vallejo de ser judío, hijo de madre judía apellidada "Weissman".

10.-Fueron los Tecos los que dieron dinero para la adquisición de la propiedad de El Retiro, en Molinari, Provincia de Córdoba, Argentina, para que el Padre Morello estableciera su grupo y un nuevo seminario, pero Julián Espina Leupold salió más vivo, y con su enloquecida madre, se apoderaron de dicha propiedad, que detentan hasta la fecha.

11.-Fueron los Tecos los que le ordenaron a su guiñapo, Monseñor Martínez, que ordenara presbíteros a los ex-seminaristas Álvaro Reyes Cabrera, Sixto Machaca, Luis Alberto Madrigal, Manuel Odríz, Salvador Velázquez, Juan Hugo Esquivez, Adán Rodríguez, Rigoberto Sánchez, Noel Ramírez, y Alfredo Contreras, todos ellos mexicanos, de Guadalajara y de Colima, a excepción de Sixto Machaca, quien es peruano.

12.-Fueron los Tecos los que abrieron capillas de la "Compañía de Jesús y de María", supuestamente comandada por su hombre de paja, Padre Andrés Morello, precisamente en las ciudades de Guadalajara y de Tecomán, en México.

13.-Fueron los Tecos los que infiltraron la iglesia de Monseñor Carmona, y le ordenaron que impusiera sus manos a los juramentados Martín Dávila Gándara, Daniel Armando Pérez Gómez, Hugo Daniel y Juan José Squetino Schattenhofer; Julián Espina Leupold, y que consagrada obispo a Marco Antonio Pivarunas.

(Curiosamente, cuando ya tenían como Obispo a Pivarunas, Monseñor Carmona muere "accidentalmente" en un choque de carretera, en un auto donde conducía el P. Pablo Arzuaga, argentino lefevbrista que había salido de la Fraternidad de San Pío X un año antes, y después reingresó un año después, estando hasta la fecha en el Priorato de Salta)

14.-Fueron los Tecos los que, apoderándose de la iglesia y comunidades de Monseñor Carmona, fundaron en 1994 la Sociedad Sacerdotal Trento, poniendo como "Superior" al P. Daniel Armando Pérez Gómez, de tan sólo 28 años, y de su segundo al P. Martín Dávila Gándara, de 29 años, ambos juramentados como miembros de los Tecos, con un supuesto "Seminario" en el desierto de Sonora, sin alumnos, sin profesores, sin planes de estudio, sin disciplina, sin nada de nada.

(Algunos sacerdotes de Trento, al conocer la verdad de las cosas, solicitaron a Monseñor Daniel Dolan ponerse bajo su autoridad, y cuando ya eran varias comunidades en México apoyadas por Dolan (Tijuana, La Paz, Dos Ríos, Atlatlahucan, Cocoyoc, etc), misteriosa y repentinamente muere Monseñor Dolan el 26 de abril de 2022.)

15.-Fueron los Tecos los que le ordenaron a Monseñor Pivarunas  que siguiera ordenando a ex seminaristas de La Reja, tales como: Luis Armando Argueta, Luis Alberto Jurado, y Marcelo Cohetero.

16.-Fueron los Tecos los que le ordenaron a Monseñor Pivarunas que devolviera el favor y consagrara Obispo al Teco juramentado, Martín Dávila Gándara, de origen judío, quien había sido iniciado en Cd. Juárez por su "jefe" de grupo, Daniel Armando Pérez Gómez, quien después fue colocado por la organización secreta como "Superior" de la Sociedad Sacerdotal Trento.

17.-Fueron los Tecos los que, ante la inutilidad del anciano Monseñor Martínez, pusieron la Capilla de Trento en la misma dirección de sus oficinas en el centro de Guadalajara, de su almacén general y de la revista Teca "Réplica", designaron al sacerdote Juan José Squetino como su segunda opción, situándolo en la casa que había sido del sacerdote Benjamín Campos, y al P. Jesús Becerra como se tercera opción, poniéndole una casa habilitada como Capilla en Chapalita.

18.-Fueron los Tecos los que en el año 2020 le quitaron la Iglesia del pueblo de Cocoyoc, en Morelos, al Padre Jaime Siordia, también Teco de Guadalajara, para poner en su lugar al Padre José María Fuentes, oriundo de Guadalajara, quien perdió la batalla interna 3 años después, volviendo el templo al control del P. Siordia.

19.-Fueron los Tecos los que infiltraron al falso Monseñor Isidro Puente Ochoa, de Tijuana, quien se ostenta como rabino, tiene escuelas judías, guarda el shabbath y presume de dar clases de hebreo, para ingresar a la Sociedad Sacerdotal Trento en septiembre de 2024, en Tijuana, afirmando que Trento "ya no era sedevacantista".

20.-Son los Tecos los que tienen a los sacerdotes de Trento, Ángel Atanasio Iñíguez González y Fernando Albíter Canchola, como Capellanes de la Universidad Autónoma de Guadalajara.


Después de leer y meditar todo lo anterior, ¿alguien con dos dedos de frente puede dudar que una sociedad secreta, con una conducta judaica y masónica, como lo son los Tecos, no son responsables en gran medida del desastre que es hoy en día el movimiento Tradicionalista?

Olvídense de libros, folletos, discursos y demagogia para jóvenes exaltados, analicemos los HECHOS. 

Para quien guste leer más acerca de los Tecos y del Yunque, aquí dejamos la liga a la tesis profesional de Daniel Andrés Zaldívar Reyes, titulada "Tecos y Yunque, un estudio comparativo de sus orígenes y desarrollo" : https://tesiunam.dgb.unam.mx/F/3Q44HKC8IRUXM1TD22I45VFI7C7AR6TLFV1T3DQ39FCVX1391A-35645?func=full-set-set&set_number=035538&set_entry=000001&format=999

martes, 13 de enero de 2026

Poema "Por mi Patria"

                                                                     POR ELLA





¿Qué queda de mi Patria? los bosques seculares.
No son ya de sus hijos; las ondas de sus mares.
La surcan mil bajeles de extraño pabellón;
huerfanos sus hijos, helados sus hogares;
sus vírgenes holladas, sus hombres sin honor.

¿Qué queda de mi Patria? sus ríos de oro y plata
han mucho desembocan en gruesa catarata
en la nación vecina que siempre nos odió.
En cambio en nuestros rostros el hambre se retrata.
¿Vivimos cual mendigos, y es rico el vil ladrón!.

¿Qué queda de mi Patria? los que antes era huertos,
hoy son lagos de sangre o fúnebres desiertos
en donde los chacales celebran su festín...
¿Tan pobre está mi Patria, que hasta sus hijos muertos,
bajo el ardiente fuego del sol se ha de pudrir...!

¿Qué queda de mi Patria? su legendaria historia,
que es toda epopeya, que es un cantar de gloria,
las manos de sus hijos, infame, mancilló:
¡En nombre de los héroes huyó de la memoria,
y se levantan himnos al hombre del traidor...!

¿Qué queda de mi Patria? su tricolor bandera,
dicen que no es la misma que en otros tiempos era,
que Unión ya no nos pide, que ya no es Religión;
Qué el resplandor rojizo de una infernal hoguera
de odios implacables, su rojo se tiñó...

¿Qué queda de mi Patria? las losas funerarias,
que ayer veíanse envueltas en rosas y plegarias,
sacrílega la turba llegó y las arrancó.
Y al polvo de los héroes llamó polvo de parias,
y las cenizas santas se llevó el aquilón...

¿Qué queda de mi Patria? el Dios de mis mayores,
Él único que puede calmar nuestros dolores,
El Cristo de mis padres, ¡mi Cristo! ¿dónde está?
¡Escupen nuestros rostros llamándonos traidores,
se intentan nuestros labios su Nombre pronunciar!

¿Qué queda de mi Patria? no tiene ya valientes,
sus niños, no son niños... pues no son inocentes;
sus hijos no son ángeles. no tienen ya pudor;
sus viejos no son viejos... hay manchas en sus frentes;
sus madres no son madres... les falta corazón...!

¿Qué queda de mi Patria? Cerrados sus Santuarios,
están llenos de polvo y rotos sus Sagrarios y,
la santa nave, sola; sin fieles y sin Dios...
Y mudos y sombríos sus altos campanarios,
parecen mausoleos de un pueblo que murió.

¿Qué queda de mi Patria? Mañana, cuando truene
la voz de los cañones, si el extranjero viene
e intenta destrozarnos... porque quién iré a luchar...
¿Pueden arrebatarle su Patria a quien no tiene?...
¿Al huerfano su madre, le pueden arrancar?

¿Qué queda de mi Patria? Una fulgurante estrella,
en lo alto del bendito Tepeyac descuella,
bañando en la luz purísima el mundo de Colón...
¡Mi Patria aun no ha muerto, que de mi Patria es ella
la gloria, la esperanza, la vida, el corazón!

La Patria no ha muerto; no ha muerto, mejicanos.
La Celestial Morena, la que nos hizo hermanos,
la que nos hizo libres, está en el Tepeyac.
Que tiemblen los infames, que tiemblen los tiranos,
que canten los clarines de eterna libertad.

Por Ella lucharemos hasta el postrer instante;
por Ella, venceremos al colosal gigante
que intente destrozamos, y, si él es vencedor,
tendrá bajo sus plantas a un pueblo agonizante,
que muere por su Virgen, que muere por su Dios


Mons. Vicente M. Camacho

Dos citas para los "una cum", los "materialiter", los infiltrados y los ignorantes que pululan en el Tradicionalismo moderno

Según Santo Tomás de Aquino existe el derecho de resistir públicamente, en determinadas circunstancias, a una decisión del Romano Pontífice. Afirma a ese respecto el Doctor Angélico: “existiendo un peligro próximo para la fe, los Prelados deben ser reprendidos, hasta públicamente, por parte de sus súbditos. Así San Pablo, que era súbdito de San Pedro, lo reprendió públicamente, en razón de un peligro inminente de escándalo en materia de fe. Y, como dice el comentario de San Agustín, «el mismo San Pedro dio el ejemplo a los que gobiernan, a fin de que éstos, apartándose alguna vez del buen camino, no rehúsen como indebida una corrección venida también de sus súbditos» (Gál. 2, 14)”

(Summa Theologica, II-II, 33, 4, 2)


Otro gran teólogo, el Cardenal jesuita San Roberto Bellarmino, campeón de los derechos del Papado en la lucha contra el protestantismo, afirma: “así como es lícito resistir al Pontífice que agrede el cuerpo, de la misma forma es lícito resistir a aquel que agrede las almas, o que perturba el orden civil o, sobre todo, aquel que intentase destruir la Iglesia. Digo que es lícito resistirle dejando de hacer aquello que ordena e impidiendo la ejecución de su voluntad: pero no es lícito juzgarlo, punirlo y deponerlo, porque esos actos son propios de un superior” 

(De Romano Pontefice, II, 29).

lunes, 12 de enero de 2026

Lo que han perdido de vista muchos tradicionalistas...

 “El Orden nacido de la Contra-Revolución deberá refulgir, más aún que el de la Edad Media, en los tres puntos capitales en que éste fue vulnerado por la Revolución: 

1) “Un profundo respeto de los derechos de la Iglesia y del Papado y una sacralización, en toda la extensión de lo posible, de los valores de la vida temporal, todo por oposición al laicismo, al interconfesionalismo, al ateísmo y al panteísmo, así como a sus respectivas secuelas. 

2) “Un espíritu de jerarquía marcando todos los aspectos de la sociedad y del Estado, de la cultura y de la vida, por oposición a la metafísica igualitaria de la Revolución. 

3) “Una gran diligencia en detectar y en combatir el mal en sus formas embrionarias o veladas, en fulminarlo con execración y nota de infamia, en reprimirlo con inquebrantable firmeza en todas sus manifestaciones, particularmente en las que atenten contra la ortodoxia y la pureza de las costumbres, todo ello por oposición a la metafísica liberal de la Revolución y a la tendencia de ésta a dar libre curso y protección al mal”


(Plinio Correa de Oliveira)

"Revolución y Contrarrevolución", según Plinio Correa de Oliveira

Consideramos que todo aquél que quiera profundizar en los aspectos doctrinales acerca de la grave crisis por la que atraviesa la Iglesia, y el mundo contemporáneo en su conjunto, está obligado a leer el libro "Revolución y Contrarrevolución", del autor brasileño Plinio Correa de Oliveira (1908-1995).

Más allá de que en los momentos cruciales del Postconcilio, cobardemente optó por aplicar la máxima lefebvrista de "resistir y reconocer", lo cual ha demostrado ser una gran traición, y más allá del desbarajuste cometido por sus sucesores al frente de "Tradición, Familia y Propiedad", así como el esperpento conciliar y novus ordita de los "Heraldos del Evangelio" fundados por uno de sus sucesores, Monseñor Joan Clá Diáz, el libro comentado constituye lo mejor y más sano de las enseñanzas de don Plinio.

Plinio Corrêa de Oliveira presenta una interpretación global de la Revolución no como un conjunto de hechos aislados, sino como un proceso continuo y profundo de transformación de la sociedad occidental que desplaza el Orden tradicional cristiano hacia un sistema revolucionario de ideas y estructuras sociales.

Para él, la Revolución no es solo política o social: es un fenómeno espiritual y cultural que se expresa:

  • en tendencias del pensamiento,

  • en doctrinas e ideologías,

  • y en hechos históricos concretos.


Oliveira define la Revolución como un movimiento de rechazo al Orden tradicional, que busca reorganizar el mundo según principios contrarios al cristianismo y a la jerarquía natural.

Para él, sus raíces están en las pasiones desordenadas del orgullo y la sensualidad humanas. Estos impulsos generan dos fuerzas opuestas:

  • el igualitarismo (odio a toda superioridad),

  • y el liberalismo extremo (rebeldía contra toda autoridad).

A partir de estas tendencias se origina un proceso revolucionario que se manifiesta en múltiples momentos históricos como:

  • el Humanismo y Renacimiento,

  • la Protestantismo,

  • la Revolución Francesa,

  • el Comunismo,
    y otros movimientos modernos que comparten el mismo espíritu descentralizador y anti-jerárquico.

En la obra, la Revolución es tratada no como una sucesión de hechos aislados, sino como una única corriente histórica con diversas manifestaciones. Ese proceso se despliega:

  • en las tendencias subjetivas del espíritu humano,

  • en las ideas y doctrinas que justifican el cambio,

  • y luego en las instituciones y estructuras sociales afectadas por esos cambios.


La Contra-Revolución es la respuesta integral a la Revolución. No se trata de un simple retorno al pasado, sino de un esfuerzo activo por detener el avance revolucionario en sus distintas manifestaciones actuales.

Oliveira la define como:

“la restauración del Orden —la paz de Cristo en el Reino de Cristo— frente al desorden revolucionario”.

 Según él, la verdadera Contra-Revolución debe:

  • rechazar las ideas revolucionarias modernas,

  • fortalecer la civilización cristiana,

  • y promover la jerarquía, la autoridad moral y la vida según la doctrina tradicional. 


El autor desarrolla definiciones precisas de estos conceptos en relación con el propósito y la organización de la sociedad:

  • Orden: la disposición de las cosas según su fin natural y sobrenatural.

  • Revolución: todo esfuerzo que tiende a destruir ese Orden.

  • Contra-Revolución: todo esfuerzo que busca contener o eliminar la Revolución y restaurar el Orden.

Plinio Corrêa de Oliveira no ve solo causas políticas o sociales, sino una lucha espiritual entre el bien y el mal: la Revolución es expresión de una rebelión metafísica contra Dios, mientras que la Contra-Revolución es la afirmación de la fe y del orden divino.

En resumen,  Revolución y Contra-Revolución ofrece una visión integral de las transformaciones de la civilización occidental como un único proceso histórico-espiritual de rebelión contra el orden cristiano tradicional, al que opone un proyecto de restauración moral y social basado en los principios de la Iglesia Católica.


Para leer el libro, dar click aquí: https://www.hacer.org/pdf/Correa000.pdf


viernes, 9 de enero de 2026

LA BATALLA FINAL ENTRE SATANÁS Y LA ESPOSA INMACULADA... Padre Hernán Arturo Vergara

 Artículo original publicado en el Blog "Caballero de la Inmaculada" el día 13 de junio de 2019.



LA BATALLA FINAL ENTRE SATANÁS Y LA ESPOSA INMACULADA

Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

El presente documento, es una reflexión con fundamento en la Doctrina de la Iglesia Católica, sobre la soledad humana de los verdaderos soldados de Cristo esparcidos en la faz de la tierra, que luchan por el reino de Cristo en el desprecio del mundo, contra los hombres que se apropian de la obra de Dios con el poder de la serpiente antigua, contra las calumnias y difamaciones de los servidores de Satanás que por medio de mentiras pretenden apropiarse de la luz de Cristo y llamarse santos, siendo sus obras contra Cristo, haciendo consistir la santidad de vida en la simulación que redunda en alabanza de ellos mismos.
 
“De fuera os mostráis en verdad justos a los hombres: más dentro estáis llenos de hipocresía, y de iniquidad.” Evangelio de San Mateo XXIII, 28.
  
I.- La felicidad del hombre.
Dios Nuestro Señor en su infinita misericordia creó al hombre al hombre para ser felices amando a Dios gozando eternamente de la patria celestial, como hijos adoptivos por la gracia. ‘Et creávit Deus hóminem ad imáginem suam.’ Génesis I, 27.
  
La felicidad del hombre estriba en el uso de su libre voluntad para amar y servir a Dios Nuestro Señor en la presente vida, para ver y gozar eternamente en el cielo; lo cuál se traduce en el cumplimiento de los mandamientos de la santa ley de Dios, movidos por el amor.
"Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. El que no me ama, no guarda mis palabras." Evangelio de San Juan XIV, 23.
La medida de la felicidad es conforme al amor del hombre a su creador, el cuál se manifiesta o expresa en la observancia de los mandamientos divinos; en la presente vida alcanza la plenitud espiritual por la presencia de Dios en el alma, fundamento de la felicidad.
“La Paz del alma, la alegría de la buena conciencia, la dicha de estar unido a Dios, de crecer en su amor, de llegar a una intimidad más honda con el Señor, son algunos de los premios con que Dios regala a sus fieles amigos en medio de las tribulaciones, junto con la esperanza tan consoladora de la bienaventuranza eterna.” Ad. Tanquerey, ‘Compendio de Teología Ascética y Mística’, No. 364, año 1934.
Faltando el amor del hombre a su creador, pierde la felicidad, se revela contra Nuestro Divino Redentor por la transgresión de los mandamientos abiertamente o bajo algún ‘piadoso’ pretexto: “El que no me ama, no guarda mis palabras.” Evangelio de San Juan XIV, 23.
 
II.- El pecado es la destrucción del hombre.
El pecado mortal es la transgresión de la ley de Dios en materia grave, “Stipéndia enim peccáti, mors.” El estipendio y paga del pecado es la muerte. San Pablo a los Romanos VI, 23.
  
El pecado es la presencia de Satanás en el alma, en la familia, en los pueblos, en la parte humana de la Iglesia; el pecado es la puerta que abre el hombre con su libre voluntad al enemigo de nuestra salvación eterna.

"El pecado ha entrado en el mundo por el hombre, habiendo sido seducido éste por el diablo envidioso [Romanos 5, 12; Sab. 2, 24]; en definitiva es, pues, el diablo, el origen del pecado. Del pecado se derivan la muerte y las funestas secuelas de la muerte. Todo pecado radica en el primer pecado, remontando, por consiguiente, hasta la seducción diabólica. Todo el pecado está, pues, en la relación con el diablo. En todo pecado, el hombre se deja influenciar por el seductor original. Todo pecador, al pecar, se pone del lado de los enemigos de Dios, siendo el diablo el primero de ellos. El pecador se somete al diablo cuando deja de obedecer a Dios. El hombre no puede salir de la siguiente alternativa: o se somete a Dios o queda sometido al diablo". Michael Schmaus, Teología Dogmática, tomo II, página 274.
  
III.- Relación entre Satanás, el pecado y el odio a Dios Nuestro Señor.
Satanás es el padre y maestro de la mentira, del engaño, de la simulación, [Evangelio de San Juan VIII, 37.] porque vive en el odio contra Dios Nuestro Señor; un alma que se entrega al pecado lentamente va creciendo en su alma un odio contra el Autor de su vida que lo creo para el bien, en consecuencia, el pecado forma un odio contra quien se revela, haciéndose esclavo de Satanás por el pecado mortal, hasta llegar a confundirse o parecer una misma cosa: el hombre entregado al pecado y las obras de Satanás: “El diablo puede considerar al pecador como ser semejante a él y como obra suya.” Michael Schmaus, Teología Dogmática, tomo II, página 274.
  
Las obras de pecado están originadas en Satanás, a través de personas esclavizadas en diversos grados a la serpiente antigua, es evidente la obra de las legislaciones anticristianas, los sistemas de finanzas fundados en la usura, el sistema oficial de educación contra Dios, la destrucción de los fundamentos de la fe católica por los mismos ‘hombres de iglesia’, la espantosa abominación en el lugar santo y la eliminación casi universal del Sacrificio perpetuo, hasta el grado de apreciar una apostasía casi general.
"El diablo odia a Dios, vive en el odio a Dios, o sea odia la Bondad en persona. Por eso no puede amar nada ni a nadie. El diablo, al odiar al hombre odia en él a Dios. El diablo combate el Reino de Dios, el poderío de Dios, incondicionalmente. No hay solamente un poder impersonal malo; existe también un ser personal cuyas intenciones son radicalmente malas y que quiere el mal por amor del mal." Michael Schmaus, Teología Dogmática, tomo II, página 274.
  
IV.- El origen del pecado es Satanás.
En la vida cotidiana encontramos personas entregadas o esclavizadas a Satanás por una cadena de pecados de todo tipo con apariencia de virtud, siempre con el lenguaje del mundo, con la prudencia de la carne, despreciando impíamente la doctrina de Dios:
“El diablo es el señor del mundo del pecado, de la muerte y de la enfermedad, es decir, del mundo de la discordia, de la desgracia, del odio, de lo absurdo, de la injusticia [Hebreos II, 14]. Los hombres de las tinieblas, del odio, del egoísmo son hijos suyos.” Michael Schmaus, Teología Dogmática, tomo II, página 274.
Todos los pecados tienen su origen, fuente y raíz en Satanás, en razón de que odia literalmente Dios por ser bueno; al destruir al hombre por el pecado, combate la obra de Dios.
"Los hombres han crucificado a Jesucristo, pero es otro el promotor de este terrible hecho. Tras las personas activas al exterior se oculta el funesto personaje que las dirige. Satanás, que desde el principio fué un asesino y un mentiroso [San Juan VIII, 44], entró en Judas Iscariote y le sedujo a traicionar a Jesús [San Lucas XXII, 3, San Juan XIII, 27; VI, 70]" Teología Dogmática, Michael Schmaus, tomo II, §124, 3º, C.
 
V.- El diablo odia a Dios.
El odio en el cual vive la serpiente antigua es totalmente irracional, contra toda lógica, por lo cual necesita de la mentira, del engaño y de la simulación para poder pervertir la obra de Dios.
  
El hombre que libre y voluntariamente comete el pecado, se vuelve contra Dios, se alista en el número de los esbirros de Satanás, pervirtiendo su alma en el pecado, envenenándose del mismo odio de la serpiente antigua: “Consecuencia del pecado de los ángeles es el hecho terrible de que hay seres creados absolutamente malos, perversos, que sólo buscan y quieren el mal.” Michael Schmaus, Teología Dogmática, tomo II, página 268.
  
Los demonios que viven en el odio a Dios Nuestro Señor, comparten su terrible desgracia con los hombres que libremente obran contra Dios al transgredir los mandamientos, creciendo en sus almas una falta de amor, un odio al bien que han perdido: “¿De dónde viene su lucha contra nosotros? Porque el diablo, convertido en recipiente de toda maldad, adquirió también la enfermedad de la envidia y envidiaba nuestro honor. No pudo tolerar nuestra vida dichosa en el paraíso, sedujo al hombre mediante intrigas y engaños, se sirvió para seducirle de la pasión que él mismo tenía, a saber, querer ser igual a Dios, mostró a los hombres el árbol y le prometió que comiendo del fruto sería igual a Dios.” San Basilio, sermón XV, sección 8.
  
Cómo los demonios viven en la maldad, la mentira, la inmundicia y las tinieblas; tienen pavor al Sacrosanto nombre de María Santísima, refugio de los pecadores arrepentidos: “Tiemblan los malignos sólo de oír su nombre sacrosanto; y como caen los hombres a tierra cuando un rayo da cerca de ellos, así los demonios quedan aterrados al oír el nombre de María”. San Alfonso María de Ligorio, 'Las glorias de María', capítulo IV.
  
Cuando Satanás se apodera de un alma, de una familia, de una organización, congregación religiosa, crea una verdadera tiranía con apariencia de virtud, pues es padre y maestro de la mentira, teniendo siempre la cadena secreta por el pecado mortal en cualquiera de sus especies teológicas.
  
La gracia de Dios Nuestro Señor siempre da oportunidades a esas almas, familias, organizaciones para salir de la esclavitud del pecado, materializado en el aquí y ahora, en una gracia a través de un hombre que descubre el velo secreto con que se cubre la obra de Satanás, haciéndose una verdadera guerra contra los actores humanos, siendo en realidad, una lucha entre la luz y las tinieblas.
“Y hubo una grande batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles lidiaban con el dragón, y lidiaba el dragón, y sus ángeles. Y no prevalecieron estos, y nunca más fue hallado su lugar en el cielo. Y fue lanzado fuera aquel grande dragón, aquella antigua serpiente, que se llama diablo y Satanás, que engaña a todo el mundo: y fue arrojado en tierra, y sus ángeles fueron lanzados con él… le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio, y no amaron sus vidas hasta la muerte.” Apocalipsis de San Juan XII, 7.
 
VI.- La ley de la historia.
“Enemistades pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: ella quebrantará tu cabeza, tu pondrás asechanzas a su calcañar.” Génesis III, 15.
  
El fundamento de la ley de la historia, los hechos de los hombres, todos los acontecimientos de la historia están relacionados entre la ciudad de Dios y la ciudad de Satanás: ‘IInimicítias ponam inter te et muliérem’
 
Todos los hechos contra la obra de Dios tienen su origen en Satanás.
"Dos amores construyeron dos ciudades: el amor propio hasta el desprecio a Dios hizo la ciudad terrena; el amor de Dios hasta el desprecio de si mismo, la ciudad del cielo. La una se glorifica a sí misma, la otra se glorifica en el Señor. Una busca la gloria que viene de los hombres (Jn 5,44), la otra tiene su gloria en Dios, testigo de su conciencia. Una, hinchada de vana gloria, levanta la cabeza, la otra dice a su Dios: «Tú eres mi gloria, me haces salir vencedor...» (cf Sal 3,4).” San Agustín de Hipona, ‘La Ciudad de Dios’, XIV,28.
  
La ciudad de Satanás se vence con la Ciudad de Dios, con la verdad divina, con la fe verdadera, con la disposición de morir por defender la ciudad santa; lo cuál se materializa en el Sacrificio perpetuo y el Santo Rosario de la Bienaventurada Siempre Virgen María.

“Le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio, y no amaron sus vidas hasta la muerte.” Apocalipsis de San Juan XII, 7.
 
VII.- El Santo Rosario es la presencia de Dios.
Satanás está sujeto a la ley de la historia: ‘Inimicítias ponam inter te et muliérem’.
  
La serpiente antigua que luchó contra San Miguel Arcángel, conoce perfectamente que la Santísima Virgen María aplasta su cabeza hasta derrotarlo: ‘quebrantará tu cabeza’, por tal motivo Satanás tiene pavor, espanto, miedo aterrador al poder del Santo Rosario, rezado por los verdaderos hijos de Dios que se alimentan con la sangre del Cordero: “Le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio, y no amaron sus vidas hasta la muerte.” Apocalipsis de San Juan XII, 7.
  
El Santo Rosario es el medio por donde Satanás será vencido en estos calamitosos tiempos de apostasía casi general, el santo Rosario es la presencia de Dios en su augusta Madre Santísima que aplasta la cabeza de la serpiente antigua que se llama diablo y Satanás [Apoc. XII, 7].
 
“Ciertamente la acción de Cristo se hace sentir en el Rosario de una manera poderosa.” SS Papa León XIII, ‘Fidentem Piumque’ [7], 20 de septiembre de 1889.
 
“Por medio de María se comenzó la salvación del mundo, y por medio de María se debe consumar. María apenas se dejo ver en la primera venida de Jesucristo, con el fin de que los hombres, todavía poco instruidos e ilustrados sobre la persona de su Hijo, no se separasen de El aficionándose demasiado intensa e imperfectamente a Ella, cosa que probablemente hubiera sucedido si hubiese sido conocida, a causa de los admirables atractivos que el Altísimo puso aún en su exterior; y esto es tanta verdad, que San Dionisio Areopagita nos dejó escrito que, cuando la vió, la hubiera tomado por una divinidad, en vista de sus secretos atractivos y de su belleza incomparable, si la fe que él profesaba no le dijera lo contrario.
 
Pero en la segunda venida de Jesucristo, María ha de ser conocida y revelada por el Espíritu Santo, a fin de hacer por medio de Ella que los hombres conozcan, amen y sirvan a Jesucristo; pues entonces ya no subsistirán aquellas razones que obligaron al Espíritu Santo a ocultar a su Esposa durante su vida y a manifestarla sólo raras veces desde que se predicó el Evangelio.” San Luis María G. de Montfort, ‘Tratado de la verdadera devoción.’ No. 49.
  
Aconsejo humildemente el Santo Rosario a los verdaderos soldados de Cristo esparcidos en la faz de la tierra, unidos por la fe verdadera a la Esposa Inmaculada de Nuestro Divino Redentor, que luchan por la Ciudad de Dios, incomprendidos y en soledad humana, combatidos incansablemente por la serpiente antigua, despreciados del mundo, atacados con odio irracional de las tinieblas por los hombres que se apropian la obra de Dios con la mentira.
  
Rezad el Santo Rosario soldados de Cristo humillados con calumnias y difamaciones fabricadas por los esbirros de Satanás que pretenden apropiarse de la luz de Cristo y llamarse santos, siendo sus obras contra Cristo, haciendo consistir la santidad de vida en la simulación que redunda en alabanza de ellos mismos, sedientos siempre de honras y reconocimientos, con el disfraz de corderos siendo lobos rapaces, mercenarios que desprecian y destruyen el Magisterio de la Iglesia Católica, conculcando el Derecho Canónico bajo el velo de la falsa humildad, siendo en los hechos un desprecio a la Esposa Inmaculada para ponerse ellos en el lugar de Dios [La espantosa abominación en el lugar santo].
  
Que los verdaderos soldados de Cristo, en su desierto recen el Santo Rosario cada día con toda fe, inmolen sus vidas como incienso en la oración, gasten sus energías en amar y servir a Dios Nuestro Señor en María, por María y con la Bendita Madre de Dios en medio del mundo corrompido dominado en su exterioridad por la bestia que blasfema contra Dios y contra todo lo que se dice Dios.
 
“Le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio, y no amaron sus vidas hasta la muerte.” Apocalipsis de San Juan XII, 7.
  
Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

PADRE HERNÁN VERGARA MONROY
3 de Junio de 2019

miércoles, 7 de enero de 2026

Lo primero (y más importante) que se debe tener en claro

Transcurridos ya más de 60 años desde que finalizó el masónico y judaico Concilio Vaticano II, y que la abominación en el lugar santo está más que comprobada, y después de ver el maremágnum de sectas en que se ha convertido el mal llamado "tradicionalismo", considero que lo primero que se debe tener en claro es: la actual entidad Vaticana, encabezada por Robert Francis Riggitano-Prevost Martínez, conocido en el mundo como "León XIV", es o no es la verdadera y auténtica Iglesia Católica Apostólica y Romana.

Así de simple... y así de complicado.

Dejemos atrás teorías, opiniones, filias y fobias. ¿Toda la entidad Vaticana, con León XIV a la cabeza, con todo su entramado de Curias, Dicasterios, Oficinas, Colegios, Cardenales, Conferencias Episcopales, etc. son o no son la Una, Santa, Católica y Apostólica Iglesia de Cristo?

Meditemos.... recordemos.... respondamos: sí es o no es.

Si la respuesta es sí, con todo respeto, no se tiene nada que hacer en este Blog.

Ahora bien, si la respuesta fue un contundente "NO", la siguiente pregunta es: Si la Entidad Vaticana actual NO ES la Iglesia de Cristo, ¿Es legítimo Papa el señor Robert Francis Riggitano-Prevost Martínez?

Por consecuencia lógica a la primer pregunta, no podemos decir que lo sea. 

La respuesta lógica a ambas preguntas es: la moderna secta del Vaticano NO ES la Iglesia de Cristo, y el señor Riggitano-Prevost NO ES legítimo Papa.

Una vez aclarado lo anterior, y en estricto apego a la Fe, a la Doctrina, al Magisterio, a la Enseñanza, de la Iglesia de 20 siglos, no se puede estar en comunión ni con la entidad Vaticana ni con el señor Prevost/León XIV. Punto. Se acabó.

Nada de "yo pienso...", "yo opino...", "es que me dijeron....", "reconocer pero resistir", o "León XIV y los otros "Papas" herejes del Concilio Vaticano II fueron Papas formales pero no materiales". 

Nada, todas esas ideas son pura demagogia, que han contribuido al desastre que hoy en día es el mundillo tradicionalista.

Solamente a partir de aceptar estas verdades, es que podremos estar en condiciones de sentir como siempre ha sentido la Iglesia, de pensar como siempre ha pensado la Iglesia, de hablar como siempre ha hablado la Iglesia, y de actuar como siempre ha obrado la Iglesia.

Por lo tanto, el primer libro que todos deberíamos leer, y releer una y otra vez, es "SEDE VACANTE. PAULO VI NO ES LEGÍTIMO PAPA", publicado por el Padre don Joaquín Saénz y Arriaga en el año de 1973, y que hoy es más vigente que nunca.

Pueden descargarlo dando click en la liga:  Libro "Sede Vacante. Paulo VI no es legítimo Papa"