Para sorpresa de nadie, pues era una obviedad que se veía venir desde hace tiempo, a raíz de la expulsión del Obispo Richard N. Williamson y el fallecimiento del Obispo Bernard Tissier de Mallerais, las altas jerarquías de la lefebvrista Fraternidad Sacerdotal de San Pío X anunciaron futuras consagraciones episcopales para el próximo 1° de julio.
Desde luego las estadísticas de prioratos, fieles, capillas, seminarios, etc., que maneja la FSSPX en este 2026 son muy superiores a las que tenia a mediados de 1988, cuando Monseñor Marcel Lefebvre consagró a las 4 obispos (Williamson, Tissier, Fellay y Galarreta), por lo que resulta obvio que actualmente se tiene necesidad de más obispos, por lo que algunos especulan que los consagrados serán 8 o 10 nuevos Obispos.
No podemos ignorar que en medio del desgarriate que es hoy todo el ecosistema "tradicionalista" (lo que sea que eso signifique), con sedevacantistas puros, adherentes a la tesis maldita de Cassasiacum, Conclavistas, indefinidos, similares y conexos, que vegetan por todo Tradilandia, hay muchos fieles que ven con esperanza como, a pesar de sus errores e indefiniciones, la FSSPX es la organización más equilibrada, compactada, jerarquizada y organizada, lo cual desde el punto de vista externo es cierto.
Pero tampoco podemos ignorar que la FSSPX profesa la herejía galicana y jansenista del "Reconocer y Resistir". Podemos identificar la causa raíz de los errores lefebvristas en la famosa declaración del 21 de noviembre de 1974 en Albano:
"Nos adherimos de
todo corazón y con toda nuestra alma a la Roma católica, guardiana de la fe
católica y de las tradiciones necesarias para el mantenimiento de esa fe; a la
Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad.
Por el contrario,
nos negamos y nos hemos negado siempre a seguir a la Roma de tendencia
neomodernista y neoprotestante, que se manifestó claramente en el Concilio
Vaticano II y, después del Concilio, en todas las reformas que de él surgieron."
Es decir, dicho de otra forma, el origen del error lefebvrista es creer que en la Entidad Vaticana viven y coexisten al mismo tiempo la "Roma católica... la Roma eterna" junto con la "Roma neomodernista y neoprotestante".
Parece una distinción tenue, pero no lo es así. Así como donde existe la luz no puede haber oscuridad, y donde está la verdad no puede habitar el error, la "Roma eterna" no puede cohabitar al mismo tiempo y en el mismo lugar que la "Roma neomodernista y neoprotestante".
Si se analiza bien, es una tesis muy parecida a la rabínica y talmúdica de Cassaciacum, del "Papa Materialiter".
En el fondo, es revolver las cosas para confundir a la gente. No negamos que la FSSPX tenga apariencia tradicional, y orden y crecimiento. Pero al fin y al cabo, creen, viven y predican una herejía.
Todo porque no lo dejaron casarse
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